Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha promovida por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH) y respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 2002. Su objetivo es crear conciencia sobre la importancia del bienestar psicológico y garantizar atención accesible y digna para todas las personas.
El tema central del año 2024 fue “La salud mental en el trabajo”, destacando la necesidad de entornos laborales seguros y saludables que reduzcan el estrés, la discriminación y el acoso, factores que afectan la calidad de vida y el desempeño profesional.
La OMS recuerda que más del 60 % de la población mundial trabaja, y que la prevención y el cuidado de la salud mental deben ser una prioridad global. Se insta a gobiernos, empresas y empleados a implementar políticas de apoyo emocional y espacios de trabajo saludables.
En años anteriores, las campañas se han centrado en temas como la prevención del suicidio (2019), el impacto del COVID-19 en la salud mental (2020) y la atención universal en salud mental (2021).
El mensaje sigue siendo el mismo: la salud mental es un derecho humano fundamental, y hablar de ella sin miedo es el primer paso para construir una sociedad más empática y saludable.












En este país hace falta que las empresas entiendan lo que es un ambiente sano.
Muy bien que se hable de eso, porque la salud mental vale igual que la física.
Ese tema del trabajo es serio, hay gente que se está quemando del estrés.