Un tren de larga distancia de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid (Puerta de Atocha), descarriló este domingo en el municipio de Adamuz, provincia de Córdoba, provocando el vuelco de dos de sus vagones e invadiendo la vía contigua.
Como consecuencia del incidente, un segundo tren de alta velocidad Alvia, que realizaba el trayecto Madrid–Huelva, se vio obligado a realizar una frenada de emergencia y también terminó descarrilando, con varios vagones fuera de la vía.
De acuerdo con los datos preliminares, el accidente ha dejado al menos 24 personas fallecidas y alrededor de 30 heridas, de las cuales 15 se encuentran en estado grave.
El siniestro fue comunicado inicialmente por el administrador de infraestructuras ferroviarias Adif mediante un breve mensaje difundido en redes sociales. Inmediatamente, autoridades, servicios de emergencia y responsables del tráfico ferroviario se desplazaron hasta el lugar del accidente.
Según fuentes de Renfe, el tren de Iryo descarriló alrededor de las 7:45 de la noche, cuando transportaba a 317 pasajeros, lo que provocó “numerosos heridos y víctimas mortales”. Al quedar parte del convoy sobre la vía contigua, el tren Alvia que circulaba por ese carril no pudo evitar el impacto, pese a la maniobra de frenado de emergencia, produciéndose el vuelco de varios vagones tras el choque.
Las causas del accidente están siendo investigadas, mientras se mantiene suspendido el servicio ferroviario de alta velocidad en el tramo afectado.














Ojalá que la investigación técnica sea profunda para que esto no vuelva a pasar en ninguna ruta este enero
Lo malo es que el susto de ver el tren virarse no se le va a quitar a esa gente en mucho tiempo hoy lunes
Es un paso de responsabilidad que se detuviera el tráfico ferroviario para evitar otro choque