Damian Lillard ha vuelto. Tras un terrible comienzo de temporada, la estrella de Portland lleva varios encuentros a mejor nivel y anoche, recibiendo a Philadelphia, realizó el mejor de estos últimos al conseguir 39 puntos. Su gran actuación condujo a los Blazers hasta la victoria (118-111) y les permite colocarse por fin con balance positivo.
Para alcanzar esos 39 puntos, Lillard firmó un 10 de 21 en tiros de campo (5 de 13 en triples) y un 14 de 14 desde la línea de tiros libres, números a los que añadió 7 asistencias y 3 tapones. El base admite que empieza a encontrar el ritmo que le faltaba en los primeros compases de la competición.
«Lo dije después de que jugamos contra Filadelfia el 1 de noviembre, son esos momentos complicados los que te dan la oportunidad de mejorar y ascender. Es algo que muestra tu verdadero carácter, si es verdad que puedes lidiar con tiempos difíciles y críticas. En los últimos cinco o seis partidos, estoy empezando a sentirme cada vez mejor. Todavía no me siento completamente en forma, pero estoy llegando», analiza.
Los Blazers vencieron, pero se complicaron la vida cuando lo tenían más de cara. En los últimos minutos del tercer periodo lograron que su renta creciese hasta los 18 puntos; sin embargo, los Sixers no se rindieron y Tobias Harris (28 puntos y 8 rebotes) dejaba la distancia entre ambos equipos en solo dos puntos a seis minutos del final (97-95). En Portland no se pusieron nerviosos y lograron un parcial de 8-0 que les allanó el camino hasta la victoria.










