El 5 de septiembre se celebra el Día Mundial del Hermano, una jornada para rendir homenaje a uno de los vínculos familiares más cercanos y duraderos. Aunque no es una festividad oficial en todos los países, cada vez más personas aprovechan la ocasión para compartir con sus hermanos —de sangre o de corazón—, recordando la importancia de la fraternidad, la solidaridad y el apoyo mutuo.
En Argentina, la conmemoración se realiza el 4 de marzo, diferenciándose de la fecha global.
La elección del 5 de septiembre está ligada a la Madre Teresa de Calcuta, fallecida en esa fecha en 1997. Su vida dedicada a las obras sociales inspiró que se asociara el día con la hermandad y la entrega desinteresada.
Más allá de los lazos consanguíneos, la efeméride también hace referencia a los “hermanos de espíritu”: amigos, compañeros o creyentes que comparten valores y afectos similares a los de una familia.
Como ocurre con el Día de la Madre, del Padre o de los Abuelos, el Día del Hermano invita a valorar el papel de quienes nos acompañan desde la infancia o a lo largo de la vida, siendo cómplices de experiencias, sueños y aprendizajes.













un hermano es como un apoyo eterno siempre está cuando uno lo necesita
para mí eso es pura fecha inventada porque el que quiere a su hermano lo demuestra todos los días
que lindo recordar a los hermanos porque son la primera amistad que uno tiene en la vida