República Dominicana. – Durante un recorrido realizado por el mercado La Diez, en el sector 24 de Abril en Santo Domingo, el equipo de El Quinto Elemento TV investigó la situación actual de los precios de la canasta básica familiar.
«La canasta básica no está para pobres», dijo un padre de familia quien, además fue cuestionado sobre cómo se hace a lo que él respondió: «trabajando, porque ni trabajo hay para los pobres».
En los últimos meses, se han reflejado aumentos significativos en el costo de los alimentos como el arroz, el aceite y las carnes. Pero, ¿Cómo están enfrentando las familias este desafío?
«Cómo está la economía ciertamente la cosa está muy difícil» señaló un comerciante de arroz, quien dijo que el producto está carísimo y llamó al presidente a «ponerse los pantalones o que suelte eso».
Por su lado, una envejeciente sostuvo en estado alarmante: «Usted cree que una libra de arroz pueda valer 50 pesos y una libra de pollo 80 pesos, donde esté país produce de to'».
El presidente Luis Abinader ha declarado que la República Dominicana «es una de las naciones con mayor estabilidad económica y una de las tasas de inflación más bajas de Latinoamérica».
Sin embargo, comerciantes y amas de casa no comparten este optimismo. Señalan que la estabilidad es solo para los más privilegiados, mientras que los más necesitados están sufriendo.
«El dinero no rinde para nada, y aunque Cristo viene lo pusimos ahí (a Abinader) y nosotros pagamos impuestos para que él gobierne bien”, manifestó una cristiana.
“Si ya lo pusimos ahí es para que el gobierno se ocupe del pueblo, se ocupe de los pobres y no de los ricos porque ya los ricos tienen lo de ellos”, agregó.
Vendedores y consumidores piden al presidente que tome medidas urgentes para aliviar la carga económica que pesa sobre los sectores más vulnerables.
“La economía, si el presidente no se pone las pilas estamos feos para la foto porque el costo de la vida está muy duro”, indicó otra consumidora.
Se resalta que, la realidad en las calles dominicanas sugiere que la economía no ha mejorado lo suficiente, y los precios de los alimentos básicos siguen siendo insosteniblemente altos para muchas familias.










Las autoridades deben dejar de jugar con las vidas de los ciudadanos y enfrentar las consecuencias de sus políticas desastrosas. La canasta básica no debería ser un artículo de lujo, y la afirmación de que no está para los pobres es una prueba irrefutable de la falta de compromiso con el bienestar general. Es momento de exigir rendición de cuentas y reformas profundas que aseguren que todos tengan acceso a lo que necesitan para vivir dignamente.
Es increíble que los encargados de formular políticas puedan afirmar sin ruborizarse que la canasta básica no está para los pobres. Esto es un claro ejemplo de cómo las decisiones políticas están desconectadas de las necesidades reales de la gente. En lugar de seguir ignorando el sufrimiento de la mayoría, estos funcionarios deberían enfrentarse a la realidad y tomar medidas que realmente aborden las dificultades económicas de los ciudadanos.
En qué mundo vivimos donde la canasta básica se convierte en un lujo inaccesible para los pobres? Las autoridades parecen estar completamente ajenas a las luchas diarias de la población. Es hora de que se enfrenten a la dura realidad y comprendan el impacto devastador de sus decisiones. La ciudadanía tiene el derecho de exigir políticas que sean justas y accesibles para todos, y no solo para aquellos que ya están bien acomodados.
La afirmación de que la canasta básica no está para los pobres es una manifestación clara de la desconexión entre los responsables de las políticas y la realidad económica del país. Este tipo de actitudes no solo son irresponsables, sino que también reflejan un desprecio total por la situación de los ciudadanos más vulnerables. Es imperativo que exijamos cambios y que presionemos para que se tomen medidas concretas que beneficien a todos, no solo a unos pocos privilegiados.
Es vergonzoso que en pleno siglo XXI, las autoridades consideren que la canasta básica es un lujo en lugar de una necesidad fundamental. Esta situación no solo demuestra una falta de sensibilidad hacia los problemas reales de la población, sino también una incompetencia flagrante en la formulación de políticas. Necesitamos exigir a los responsables que se responsabilicen y adopten medidas que realmente aborden las necesidades básicas de la ciudadanía.
La idea de que la canasta básica no está para los pobres revela un nivel impresionante de desconexión y falta de empatía por parte de quienes toman las decisiones. Es hora de que los ciudadanos se levanten y cuestionen seriamente a estos funcionarios. ¿Cómo es posible que las políticas implementadas solo sirvan para profundizar la brecha social y económica? Exigimos un cambio radical y un enfoque que ponga a la gente común en el centro de las políticas públicas.
¿Qué tipo de gobierno decide que la canasta básica no está destinada a los pobres? Parece que los responsables de estas políticas viven en una burbuja de riqueza y desconexión total. Es inaceptable que los ciudadanos comunes tengan que enfrentar precios exorbitantes mientras las autoridades hacen oídos sordos a sus necesidades. Este es el momento de hacerles frente y demandar reformas significativas que realmente beneficien a todos, no solo a una elite económica.
Es realmente alarmante ver cómo las autoridades han logrado convertir la canasta básica en un lujo inaccesible para los más pobres. Mientras ellos siguen en sus cómodas oficinas, el resto de la población lucha por llegar a fin de mes. ¿Cuándo se darán cuenta de que sus decisiones están agravando la desigualdad en lugar de combatirla? Es tiempo de exigir una revisión seria y de pedir que aquellos en el poder muestren un verdadero compromiso con la justicia social
El hecho de que la canasta básica esté fuera del alcance de los pobres es una prueba irrefutable de la incompetencia y la falta de compromiso de nuestras autoridades. ¿Cuántas veces más vamos a permitir que se juegue con la vida de los ciudadanos mientras se siguen tomando decisiones que favorecen solo a una élite privilegiada? Es hora de exigir una verdadera responsabilidad y políticas que reflejen un compromiso genuino con el bienestar de toda la población
Qué clase de política económica es esta en la que la canasta básica se convierte en un artículo de lujo? Es evidente que los que están en el poder están completamente desconectados de las verdaderas necesidades del pueblo. En lugar de seguir implementando medidas que solo profundizan la brecha entre ricos y pobres, deberían estar trabajando para que las políticas sean inclusivas y realmente efectivas para todos
Es increíble que las autoridades puedan afirmar tan desfachatadamente que la canasta básica no está para los pobres. Esto no solo es una burla a quienes luchan por sobrevivir día a día, sino también una clara señal de que las políticas están diseñadas sin tener en cuenta a quienes más lo necesitan. Necesitamos un cambio real y urgente en la forma en que se abordan estos temas, no más promesas vacías y políticas que solo benefician a los que ya tienen todo
Cómo es posible que en un país donde la desigualdad es un problema grave, las políticas sobre la canasta básica resulten ser un ataque directo a los más necesitados? Las autoridades deben dejar de evadir responsabilidades y comenzar a tomar decisiones que realmente beneficien a la mayoría. Esta situación no solo es insostenible, sino que también es un claro reflejo de un sistema que necesita una reforma urgente
La afirmación de que la canasta básica no está para pobres refleja una falta total de empatía y una desconexión absoluta de la realidad. Es necesario que las autoridades enfrenten las consecuencias de sus decisiones y comprendan el impacto real que tienen en la vida diaria de los ciudadanos. En lugar de continuar con esta farsa, deberían estar trabajando activamente para hacer la canasta básica accesible para todos, no solo para unos pocos privilegiados.
Las autoridades parecen estar jugando una cruel broma con el concepto de la canasta básica. ¿Realmente creen que ajustando los precios hasta el punto de que solo los ricos puedan permitirse esos productos están cumpliendo con su deber? Este tipo de medidas solo demuestra una desconexión alarmante de las necesidades reales de la población. Es hora de exigir una rendición de cuentas y una revisión seria de cómo se definen y se aplican estas políticas.
Es ridículo que los funcionarios puedan hablar tan tranquilamente sobre cómo la canasta básica no está hecha para los pobres. Parece que el concepto de “básico” ha perdido todo su significado en el país. Es hora de que estos burócratas se enfrenten a la realidad y se den cuenta de que sus políticas no están ayudando a los que más lo necesitan. ¿Cuándo se darán cuenta de que el pueblo no está dispuesto a seguir siendo explotado por sus decisiones descabelladas?
¿No les parece irónico que las autoridades digan que la canasta básica está fuera del alcance de los pobres, cuando son precisamente esos mismos pobres quienes deberían estar en el centro de sus políticas? En lugar de ajustar la canasta básica a los precios de mercado, tal vez deberían replantearse su papel y considerar un ajuste en sus propias prioridades y políticas. ¿No es hora de que empiecen a trabajar para el bienestar real de la gente en lugar de para sus propios intereses?
Es impresionante cómo las autoridades han logrado redefinir la “canasta básica” para que esté completamente fuera del alcance de quienes más la necesitan. ¿En serio alguien cree que este ajuste de precios está en línea con las necesidades reales de la población? Quizás es hora de que los responsables se cuestionen si realmente están cumpliendo con su función de servir al pueblo. ¿Hasta cuándo la desconexión entre el gobierno y la realidad económica de los ciudadanos seguirá siendo la norma?
Es evidente que las autoridades están más interesadas en llenar sus bolsillos que en asegurar que la canasta básica sea accesible para todos. ¡Una vergüenza!
Los consumidores proponen que la canasta básica incluya solo aire y agua, porque esos son los únicos bienes accesibles para todos
Así mismo nos va ah llevar el diablo a todito aguanté sus 4 años