Alrededor de un millón de personas han abandonado sus hogares en los últimos días en el Líbano debido a la campaña de ataques sin precedentes que Israel mantiene contra el sur y este del país, y los suburbios de Beirut, anunció este domingo el primer ministro libanés, Najib Mikati.
«El número es grande, se estima que un millón de personas se vieron obligadas a moverse de un lugar a otro lugar durante los últimos días. Es considerada la mayor operación de desplazamiento en Líbano en toda la historia», dijo el dirigente en una rueda de prensa, tras una reunión de emergencia del gabinete. Esto constituye un sexto de la población total del país.
«La gestión de este desplazamiento no solo depende de encontrar refugio y comida a estas personas, sino que hay otras cosas como garantizar un servicio sanitario en estos centros de acogida para evitar la propagación de enfermedades o el problema de la acumulación de basura», detalló Mikati, que ordenó eliminar los impuestos a las donaciones desde el extranjero y que estas sean entregadas directamente al Estado, para una administración más eficiente de la ayuda.
Mikati añadió que su país no tiene «otra opción que la diplomacia, desde el inicio hemos pedido la aplicación completa de la resolución 1701 (del Consejo de Seguridad de la ONU) y el Gobierno se compromete a ello. Si se prolonga la guerra al final volveremos a la resolución 1701”, afirmó, en referencia a una resolución de agosto de 2006, apoyada por Líbano, que exigía el fin de las hostilidades entre Israel y Hezbolá.
«El Líbano tiene fe en la comunidad internacional, en la legitimidad internacional y en la ONU, y no cree en la ley del más fuerte», agregó.
«Ni siquiera me llevé ropa, nunca pensé que nos iríamos así, para encontrarnos de repente en la calle», declaró a AFP Rihab Naseef, de 56 años, habitante del sur de Beirut. Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció esta misma jornada una operación de emergencia para ayudar a un millón de personas afectadas por la violencia en Líbano.
El sábado 28 de septiembre, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, había dicho que a esa fecha «más de 200.000 personas se han desplazado dentro de Líbano”, y más de 50.000 personas habían huido hacia Siria.











La respuesta humanitaria debe ser prioritaria; muchas familias han perdido sus hogares y necesitan ayuda urgente.
Es importante escuchar las voces de los desplazados y sus historias para entender la magnitud del sufrimiento humano.
Las consecuencias de este conflicto no solo se sienten en Líbano, sino en toda la región, afectando la estabilidad en países vecinos.
La atención mediática a esta crisis es crucial para generar conciencia y presión sobre las autoridades involucradas.
La falta de un diálogo efectivo entre las partes solo prolonga el sufrimiento de civiles inocentes.
Y pensar que hace años la ONU ya había pedido el fin de las hostilidades pero aquí estamos otra vez
La historia de Líbano está marcada por conflictos; es triste ver cómo se repiten los ciclos de violencia y sufrimiento.
Esa señora de Beirut que ni ropa pudo llevarse refleja lo desesperante que debe ser esa situación
Los ataques israelíes han exacerbado una crisis que ya era complicada en la región, dejando a miles en condiciones precarias.
La historia se repite con Siria recibiendo a los que huyen, pero ellos también están en lo suyo con sus propios problemas
Es fundamental que la comunidad internacional intervenga para brindar asistencia humanitaria a los afectados.
Eso de que el gobierno quitó los impuestos a las donaciones suena bien, pero ojalá esa ayuda llegue donde tiene que llegar
La situación sanitaria en los centros de acogida debe estar por el suelo con tanta gente junta
La situación en Líbano es alarmante; la cifra de un millón de desplazados refleja el grave impacto del conflicto.
Un millón de desplazados es como si de repente en RD todo Santo Domingo se viera obligado a moverse
Líbano confiando en la ONU pero con tanta violencia no sé si esa solución diplomática será suficiente
Es increíble que la comunidad internacional no esté haciendo más para frenar esta locura
Esa guerra entre Israel y Hezbolá ha dejado a los civiles pagando los platos rotos como siempre
Un millón de desplazados es un golpe demasiado fuerte para un país tan pequeño como el Líbano
No me puedo imaginar cómo se sentirá salir de tu casa con lo puesto y no saber a dónde vas