República Dominicana.- La inauguración de la presa de Monte Grande en Azua, el pasado 25 de enero, fue considerada un hito tras una inversión de casi US$700 millones, y se esperaba que beneficiara a los residentes de la zona al fomentar el desarrollo agrícola y prevenir inundaciones. Sin embargo, los productores de Hato Nuevo Cortés, una comunidad agrícola con 4,700 habitantes, están enfrentando serios problemas debido al llenado de la presa, que ya ha inundado sus tierras y afectado sus cultivos.
El muro de contención de la presa, que tiene capacidad para almacenar 350 millones de metros cúbicos de agua, ha comenzado a provocar la anegación de parcelas en los parajes de Boca de Mula, Manzanillo y Buey, dañando cosechas como las de plátanos. Los agricultores, como Patricio Matos, han intentado salvar parte de sus cultivos, pero el exceso de agua ya los ha destruido, empeorando su situación.
Ante esta problemática, los afectados solicitan el pago de sus tierras inundadas. El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) ha prometido compensar a los productores, pero a precios ajustados al valor real de las parcelas, lo que ha generado preocupación entre los agricultores, quienes ven la presa como una amenaza más que como un beneficio para la comunidad.











A este paso, la presa de Monte Grande va a ser más conocida por sus «inundaciones anuales» que por su propósito original.
Aquí son una balsa de irresponsables
Los productores deben sentirse como si estuvieran jugando a la ruleta rusa con sus cosechas. ¡Menuda incertidumbre!
Con todo lo que ha pasado, el gobierno debería ofrecer un curso de «Cómo no hacer una presa».
Parece que la única cosecha que vamos a tener este año son las quejas sobre la presa.
Si las lluvias son un regalo de la naturaleza, esta presa parece haber dado un obsequio envenenado.
Inundaciones y pérdidas, lo que hace falta es que alguien explique cómo se supone que eso ayuda al campo.
Los productores en Azua deben estar pensando que en vez de sembrar, deberían haber sembrado un buen plan de contingencia.
La presa de Monte Grande debería ser un proyecto de progreso, pero parece más una máquina de inundaciones. ¡Vaya manera de empezar el año!
La presa pensó que estaba haciendo una piscina olímpica en lugar de una represa
Ahora los productores tienen que vender pescado en lugar de frutas
¡Bienvenidos al nuevo parque acuático de Azua cortesía de la presa!
Increíble cómo algo que supuestamente es para mejorar, termina hundiendo a los productores locales
Siempre dicen que estas obras son para el progreso, pero el costo lo pagan los agricultores. ¡Injusto!
La naturaleza siempre encuentra la manera de reclamar su espacio
Un aplauso a la presa por convertir Azua en un nuevo destino turístico acuático
Los peces ahora tienen más espacio para nadar que los agricultores para cultivar
La presa se tomó su trabajo muy en serio inundando todo a su paso
Al menos los productores ahora tienen un lago privado
La presa decidió que era hora de hacer una fiesta en el campo
Esa inversión de 700 millones se ve más como un desastre