Israel lanzó una serie de ataques durante la noche del miércoles al jueves en barrios del sur de Beirut, causando la muerte de 6 personas y dejando 11 heridos, según el Ministerio de Sanidad libanés.
Medios locales informan que el Centro de la Autoridad Sanitaria fue uno de los blancos del ataque y un bloque de viviendas también resultó impactado. La Agencia Nacional de Noticias libanesa denunció el uso de municiones de fósforo blanco, prohibidas internacionalmente.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron haber llevado a cabo un ataque “selectivo”, sin ofrecer más detalles. En las últimas 24 horas, los ataques israelíes en Líbano han dejado 46 muertos y 85 heridos, según reportes de Al Mayadeen.









La vida es frágil y lo estamos olvidando en medio de tanto odio.
Se necesita más humanidad en el mundo, pero parece que eso se queda en el papel.
Lo triste es que esas noticias se vuelven casi normales, como si ya no nos sorprendieran.
Un conflicto que parece nunca tener un final, y la gente sigue pagando el precio.
Y mientras tanto, los líderes siguen hablando de paz en vez de actuar.
La guerra es un ciclo sin fin, y los que sufren son siempre los mismos
Beirut ha pasado por tanto y todavía sigue de pie, pero con estas cosas, se hace difícil.
A veces uno se pregunta si el mundo no se ha vuelto loco, pero es la misma historia de siempre.
Y aquí seguimos, viendo cómo la paz se convierte en una novela trágica una vez más.
Eso es una tragedia, la violencia nunca trae nada bueno, y Beirut lo sabe bien