República Dominicana.- Abel Matos, exregidor del Partido Revolucionario Moderno (PRM), se habría suicidado la mañana de este miércoles en su residencia ubicada en el sector Los Mina Viejo, según informaciones preliminares.
El suceso está siendo investigado por el Departamento de Homicidios de la Policía Nacional, que se encuentra en la escena junto a un médico forense.
Fuentes cercanas a Matos mencionaron que el exconcejal estaba enfrentando deudas económicas, lo que pudo haber contribuido a su estado de depresión.
Se señala que había intentado buscar apoyo dentro de su partido, pero no había recibido respuestas favorables tras perder su cargo como regidor.
Matos era conocido en su comunidad por su dedicación a diversas obras de infraestructura que beneficiaron a los residentes de Los Mina Viejo, incluyendo proyectos de drenaje, limpieza de imbornales y la construcción de instalaciones comunitarias.











Este es el tipo de noticia que te deja más confundido que otra cosa.
Y uno luchando por salir adelante, mientras otros se quitan por un mal día.
Uno se pregunta: ¿dónde quedaron los verdaderos amigos en momentos así?
La política, ese mundo donde todo es fachada, y al final, nada es real
Ya lo que falta es que los memes empiecen a circular de inmediato.
En este país, hasta los exregidores tienen su propio final trágico.
Quizás pensó que el drama le daría más likes en redes.
Eso de ser exregidor no garantiza la felicidad, ¿eh?
Y uno pensando que la política era el negocio más seguro, y mira esto.
Vaya manera de salir del juego, parece que no había más opciones.
Es lamentable ver este tipo de cosas, la depresión está acabando con el ser humano
Este caso es una lección, hay que cuidar la salud mental de la gente, no todo es lo que parece.
El suicidio de Abel Matos en Los Mina Viejo es una pérdida dolorosa para la comunidad y el partido. Nos muestra que los problemas de salud mental no conocen de posiciones sociales. Es crucial crear espacios seguros donde las personas puedan expresar sus sentimientos y recibir ayuda sin estigmas.
La política se ve bonita, pero tiene su lado oscuro, Abel lo vivió y al final, mira lo que pasó.
A veces la gente no entiende el peso que carga uno, esto es una muestra de lo que puede pasar.
Es triste que un hombre con tantas buenas obras termine así, la gente a veces se siente atrapada.
Abel era un tiguerazo en el barrio, pero la política puede ser cruel, a veces te deja solo.
La salud mental no se juega, hay que hablar más de eso, la vida no es fácil para nadie.
La muerte de Abel Matos nos recuerda que detrás de las apariencias, todos enfrentamos luchas internas. La presión del entorno político y personal puede ser abrumadora. Debemos fomentar un diálogo abierto sobre salud mental, para que nadie sienta que está solo en su sufrimiento. Es un momento de reflexión.
Siempre ayudando a su comunidad y al final, nadie estuvo ahí cuando él lo necesitaba, qué mal.
La presión de la deuda lo jodió, esa vaina es más real de lo que la gente cree.
Esto es un golpe duro, la gente no sabe lo que hay detrás de una sonrisa y una buena imagen.