República Dominicana. – Con música y profundas emociones, artistas, colegas y fanáticos despidieron este domingo al maestro Rafaelito Román, reconocido como uno de los más grandes exponentes del merengue típico dominicano.
El homenaje póstumo tuvo lugar en el Cementerio Municipal del Ingenio Arriba, donde músicos interpretaron algunos de los temas icónicos que marcaron la carrera de Román, entre ellos:
• “La Mujer que yo más quiero”
• “La Fiesta de los Montones”
• “La Mecedora”
Rafaelito Román, fallecido a los 71 años, fue un acordeonista y compositor de renombre que jugó un papel crucial en el resurgimiento del merengue típico. Su música trascendió generaciones, y sus composiciones reflejan las raíces y el espíritu del folclore dominicano.
En el homenaje, músicos y colegas recordaron al maestro a través de sus historias y acordes. Las melodías de su acordeón resonaron, dejando claro por qué Román es considerado un símbolo del merengue tradicional.
El legado de Rafaelito Román perdurará en la música típica dominicana y en los corazones de aquellos que admiraron su talento y dedicación al arte.








La patria despide a uno de sus mejores músicos
El típico está de luto, pero agradecido
Rafaelito fue pura tradición y sabor
La música dominicana pierde un pilar
Un ícono que puso el folclore en alto
El alma del típico nunca muere
Su música vivirá por siempre en el pueblo
La güira y la tambora lloran hoy
Rafaelito dejó su legado en cada nota
Se fue un grande del merengue
El merengue típico perdió un pilar, pero Rafaelito es inmortal
Rafaelito nos enseñó lo que significa amar nuestras raíces
Hoy lloramos al artista, pero celebramos al ícono eterno
Se fue físicamente, pero su música seguirá animando nuestras fiestas
Un maestro del acordeón que nunca tendrá igual
Gracias, Rafaelito, por todo lo que le diste al arte dominicano
Una estrella que siempre brillará en el cielo de nuestra cultura
El merengue típico está de luto, pero su legado nos hará bailar eternamente
Rafaelito era puro talento y dominicanidad, ¡qué pérdida tan grande!
Se nos fue un grande, pero su música vivirá para siempre