El carguero ruso Ursa Major naufragó en el mar Mediterráneo tras un ataque terrorista que causó tres explosiones a bordo. De los 16 tripulantes, 14 fueron rescatados por el buque español Salvamar Draco, mientras que dos permanecen desaparecidos. Los sobrevivientes fueron llevados a Cartagena, España, y alojados en un hotel local.
El buque noruego Oslo Carrier 3 fue señalado por negarse a rescatar a los tripulantes rusos, citando una prohibición del Centro Coordinador de Salvamento Marítimo de Cartagena (MRCC). Según la compañía noruega Oslo Bulk, se ordenó no subir a los marineros al barco porque ya se había enviado una embarcación de rescate, y la situación no representaba un peligro inmediato.
El portavoz ruso Dmitri Peskov calificó la negativa como un «caso flagrante», contrario a las leyes marítimas. Por su parte, Oslo Bulk defendió la actuación del buque noruego, asegurando que el rescate fue coordinado adecuadamente y que los tripulantes nunca estuvieron en riesgo crítico.









La OTAN está detrás de todo esto.
Los noruegos son unos inhumanos
Acto de piratería
Crimen de lesa humanidad
¿Podría haber otras explicaciones para lo ocurrido, además de la versión rusa y la noruega?
¿Cómo afectará este incidente a la percepción que tiene la opinión pública sobre Rusia y Noruega?
¿Quién es responsable de lo que ocurre a bordo de un barco? ¿El capitán, el armador o el país de bandera?
Este caso plantea importantes preguntas sobre la cooperación internacional en situaciones de emergencia en el mar.
Este incidente podría dañar aún más las relaciones entre Rusia y Noruega, así como entre Rusia y otros países occidentales.
Este incidente tiene implicaciones geopolíticas más amplias y refleja las tensiones entre Rusia y Occidente.
Este incidente es parte de una guerra híbrida contra Rusia, donde se utilizan todos los medios posibles para debilitarla.
Esta no fue una simple negligencia, sino una acción deliberada para dejar morir a los marineros rusos.»
Los países occidentales siempre hablan de derechos humanos, pero cuando se trata de Rusia, aplican un doble rasero.
Es inaceptable que un barco se niegue a ayudar a otros en peligro en el mar. Esto es una clara violación del derecho marítimo internacional.