Joe Biden concluye su mandato como presidente dejando a Medio Oriente en guerra, con localidades devastadas. También se mantiene la guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022 durante el periodo presidencial de Biden, conflicto en el que Estados Unidos ha realizado grandes aportes económicos a Ucrania para evitar que sea aplastada por Rusia.
Donald Trump asumirá su mandato en medio de una presión mundial por las guerras y con las economías de grandes, medianos y pequeños países afectadas por diversos eventos de escala mundial. Ahora mismo se habla de una guerra híbrida: soldados, drones, tanques de guerra, misiles, bombas, aviones, sabotajes, espionaje, asesinatos de políticos, militares, empresarios y ciudadanos de todas las edades, principalmente niños y mujeres.

Las guerras, principalmente la del Medio Oriente, han causado una serie de muertes, como las de: el 31 de octubre de 2023, Ibrahim Biari; el 25 de diciembre de 2023, Razi Mousavi, coordinador militar entre Siria e Irán; el 2 de enero de 2024, Saleh al-Arouri; el 10 de marzo de 2024, Marwan Issa, subcomandante de Hamas en Gaza; el 1 de abril de 2024, Mohammad Reza Zahedi, quien comandaba la fuerza Al-Quds entre Líbano y Siria; el 13 de julio de 2024, Mohammad Deif, uno de los más buscados por Israel desde 1995; el 30 de julio de 2024, Fuad Shukr; el 31 de julio de 2024, Ismail Haniyeh; el 27 de septiembre de 2024, Hassan Nasrallah, líder de Hizbulá; el 16 de octubre de 2024, Yahya Sinwar, líder máximo de Hamas; y la inusual muerte en un accidente aéreo del presidente iraní Ebrahim Raisi, ocurrida el 20 de mayo de 2024.

Israel había prometido eliminar a todos los dirigentes de Hamas por el ataque del 7 de octubre de 2023. Los israelíes declararon que perseguirían a los altos comandantes iraníes, así como a sus aliados.
La muerte de Haniyeh agravó aún más la crisis en el Medio Oriente. Definir la guerra en esta región como una locura es quedarse corto.
¿Se espera una guerra económica mundial?
Existe expectativa de una guerra económica a escala mundial, lo que agravaría aún más la situación actual, sin saber cuál será el curso de los conflictos en desarrollo. Se sabe que el recién posesionado presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no está de acuerdo con algunas de las guerras actuales. De antemano, los ánimos están caldeados debido a los planteamientos económicos estratégicos del presidente Trump. Veremos si se aplicarán o no estas estrategias.

Esto ha provocado reacciones de China, Canadá, México, la Unión Europea, Groenlandia y hasta Panamá. De hecho, ya se ha generado la renuncia del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en medio de fuertes críticas y contradicciones políticas y económicas.
Para no terminar hablando de guerra, como dice la canción de José Luis Perales, ¿qué pasará mañana?









Me preocupa profundamente el impacto humano y social que están teniendo estos conflictos, especialmente en el Medio Oriente. Leer sobre la pérdida de tantas vidas, incluyendo líderes políticos y militares, es un recordatorio de cómo la guerra destruye no solo países, sino también generaciones enteras.
Trump y Biden son el drama, pero el pleito es por el pastel que los partidos quieren comerse solos
Aquí no hay buenos ni malos, solo dos bandos luchando por el poder del sistema.
Los republicanos y demócratas se matan en público y negocian en privado
Dicen que es entre ellos dos, pero el pleito verdadero es entre quién controla el dinero.
Trump y Biden son actores, el guion lo escriben los republicanos y demócratas detrás del telón.
Los partidos se tiran, pero al final todos están cuidando sus intereses, no al pueblo.
Esto no es un enfrentamiento, es un show pa mantener al pueblo distraído.
Trump y Biden son la cara del problema, pero el lío es el mismo sistema podrido.
Republicanos y demócratas son el mismo arroz con mango, solo cambian el sazón.
Aquí no es Trump ni Biden, esto es un pleito entre ricos peleando por el mando del circo.
Entre pleitos y discursos, ellos resuelven y nosotros seguimos con los tapones y los apagones
Eso es como cambiarle la gorra al mismo muñeco, siempre lo mismo
Al final, gane quien gane, los dominicanos seguimos bregando con la canasta básica
Esa vaina es como una lucha libre uno se quita otro se pone y to sigue igual
Trump vuelve con su bulla pero los problemas de los gringos son pa largo
Aquí estamos viendo ese show como si fuera una novela, pero el país sigue igualito
República Dominicana tiene que cuidar su patio esos líos gringos no nos convienen
Ese pleito no es de ideas, es de quién tiene el bolsillo más grande
la renuncia de Trudeau refleja el impacto de las decisiones globales