Rusia afirmó haber retomado el control de Sudzha, la ciudad más grande de la región fronteriza de Kursk, tras una incursión ucraniana. Hasta el momento, Ucrania no ha hecho comentarios sobre la situación.
Mientras tanto, un alto funcionario del Kremlin señaló que la propuesta de alto el fuego de 30 días impulsada por EE. UU. beneficiaría a Kiev al darle un respiro a su ejército. Sin embargo, Rusia mantiene su postura de buscar un acuerdo de paz que contemple sus intereses.
La visita de Putin a Kursk, donde se reunió con comandantes, refuerza la ofensiva rusa en la zona. En paralelo, EE. UU. ha retomado la asistencia militar a Ucrania, aunque sigue presionando a Moscú para aceptar una tregua.








Rusia dice querer un acuerdo de paz, pero bajo sus propios términos
EE. UU. presiona por un alto el fuego, pero al mismo tiempo sigue enviando armas
El Kremlin sigue viendo la tregua como una ventaja para Kiev, no como una solución real
Putin visitando Kursk es una señal clara de que quiere reforzar esa frontera
Sudzha volvió a manos rusas, pero Ucrania ni confirma ni desmiente