El exsenador demócrata Bob Menéndez ingresó a prisión este martes para cumplir una condena de 11 años por aceptar sobornos en efectivo, lingotes de oro y favores a cambio de influencias políticas, así como por actuar como agente del gobierno de Egipto.
El exlegislador, de origen cubano, fue trasladado a una prisión federal en Pensilvania, donde cumplirá su pena en un área de mínima seguridad debido a que sus delitos no fueron violentos.
Menéndez, quien presidió el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, fue hallado culpable de usar su cargo para favorecer a empresarios de Nueva Jersey, intervenir en investigaciones y facilitar ayudas millonarias a Egipto.
En su juicio se presentó como un servidor público que cometió errores, pero su intento por obtener libertad bajo fianza fue rechazado. Su esposa también fue condenada por conspirar junto a él y será sentenciada en septiembre.
En un intento por mejorar su situación legal, Menéndez ha elogiado públicamente al presidente Donald Trump, esperando obtener un eventual indulto.
Uno de los testigos clave del juicio fue el empresario dominicano José Uribe, quien colaboró con la fiscalía tras llegar a un acuerdo. Con esta condena, Menéndez pasa de ser una de las figuras latinas más influyentes del Senado a convertirse en símbolo de corrupción en la política estadounidense.













Que tú metas mano por Egipto y termines en una celda eso parece película
De senador a preso por oro y cuarto eso ta fuerte
Se le acabó el relajo a Menéndez ahora va a dormir con frío