Basilea, Suiza. – La economía global atraviesa un “momento crucial” marcado por un creciente clima de incertidumbre geopolítica, tensiones comerciales y vulnerabilidad sistémica, según advirtió el domingo el informe anual del Banco de Pagos Internacionales (BIS), organización que agrupa a los principales bancos centrales del mundo.
Agustín Carstens, director saliente del BIS, alertó que el actual entorno está debilitando los pilares del orden económico internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial, generando un escenario de fragmentación comercial, proteccionismo y menor productividad.
“El contexto global actual podría exponer profundas fallas en el sistema financiero y llevarnos a una era de menor crecimiento, mayor volatilidad e imprevisibilidad”, afirmó Carstens, en una clara alusión a las políticas proteccionistas del presidente estadounidense, Donald Trump, que han tensionado las relaciones económicas globales.
El informe del BIS destaca que el mundo se está volviendo menos resistente frente a eventos disruptivos, debido a factores como el envejecimiento poblacional, la crisis climática, la geopolítica fragmentada y las persistentes disrupciones en las cadenas de suministro globales.
“Estamos viendo cómo se deteriora la capacidad del sistema para absorber ‘shocks’ sin caer en crisis prolongadas o retrocesos estructurales”, alertó el documento.
En el mismo informe, Hyun Song Shin, principal asesor económico del BIS, expresó su inquietud por la fuerte caída del dólar estadounidense, que ha perdido un 10 % de su valor en lo que va del año. Este sería el mayor retroceso semestral de la divisa desde el inicio de la libre flotación cambiaria en los años 70.
Aunque Shin señaló que aún “no hay pruebas de una gran fuga de capitales desde los activos estadounidenses”, reconoció que el fenómeno aumenta la percepción de riesgo en un momento ya delicado para los mercados globales.
El BIS también advirtió que este nuevo panorama puede minar la confianza del público en las instituciones, incluidos los bancos centrales, que están siendo exigidos al máximo tras años de crisis y medidas excepcionales, como la expansión cuantitativa y las subidas de tasas en ciclos inflacionarios.
“El sistema financiero internacional está entrando en terreno desconocido. La estabilidad que conocimos por décadas ya no está garantizada”, concluye el informe.











Ya lo estamos sintiendo: todo sube, hay menos empleo y más incertidumbre. El panorama no pinta bien.
Esa advertencia no es juego. Si el dólar sigue bajando así, nos va a afectar a todos directamente.
Esto preocupa. Si se cae la economía global, los países pequeños como el nuestro sufrimos primero.
lo positivo es que al menos ahora nos ponen la alarma para que los bancos centrales y gobiernos busquen coordinación y no tiren muros comerciales
la cosa se está poniendo brava con tanto proteccionismo y fragmentación, eso trae menos inversión y más parquecito en el crecimiento
diache esa alerta del BIS es como un baldazo de agua fría pa’ la economía mundial pero mejor que lo reconozcan a tiempo y traten de atajarlo