El presidente de Ruanda, Paul Kagame, expresó dudas sobre la viabilidad del reciente acuerdo de paz firmado con la República Democrática del Congo (RDC), negociado por Estados Unidos. Aunque manifestó su compromiso con el pacto, Kagame advirtió que Ruanda responderá si es provocada.
El acuerdo exige el retiro de las tropas ruandesas del este del Congo en un plazo de 90 días, una región marcada por los combates entre el ejército congoleño y el grupo rebelde M23, que ha sido acusado de recibir apoyo de Kigali, algo que el gobierno ruandés niega.
Kagame insistió en que para que el acuerdo funcione, Kinshasa debe desmantelar al grupo armado FDLR, compuesto por hutus implicados en el genocidio de 1994.
El mandatario agradeció los esfuerzos de Washington, pero aclaró que Estados Unidos no sería responsable si el pacto fracasa. Mientras tanto, el grupo M23, principal actor del conflicto y responsable de tomas de ciudades clave, no ha sido parte del acuerdo, lo que reduce las expectativas de una solución inmediata al conflicto.
Por otro lado, se anunció que representantes del gobierno congoleño y del M23 volverán a Qatar para continuar con negociaciones de paz paralelas.
En medio de esta crisis, que ha desplazado a más de siete millones de personas, Washington también propuso un plan de inversiones para aprovechar los recursos minerales de la región. Kagame, tras semanas de ausencia que provocaron rumores sobre su salud, apareció en público y los desmintió con humor, afirmando estar en buen estado.











Kagame lo que está es mandando fuego pasivo si lo provocan él arranca
cómo tú firmas un acuerdo sin incluir al grupo que está causando el lío
eso se ve que va a explotar en cualquier momento