El Gobierno de Israel calificó este domingo como “inaceptables” los cambios que el grupo islamista Hamás propuso a la más reciente iniciativa de alto el fuego en Gaza. A pesar de ello, el país anunció el envío de una delegación negociadora a Doha, Catar, para continuar las conversaciones con miras a alcanzar un acuerdo.
Según un comunicado emitido por la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu, las modificaciones fueron entregadas por Hamás el viernes en la noche y, tras evaluar su contenido, se decidió seguir adelante con el proceso negociador, basándose en la propuesta original respaldada por Catar y ya aceptada por Israel.
Se trata de la primera declaración oficial de Netanyahu sobre las actuales negociaciones, iniciadas luego de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que Israel había dado luz verde a un alto el fuego de 60 días, e instara a Hamás a aceptar los términos.
Hamás respondió el sábado con una declaración pública en la que aseguró haber dado una respuesta “positiva” a los mediadores y expresó su disposición a iniciar “inmediatamente” negociaciones para aplicar el cese de hostilidades.
Medios israelíes citando fuentes cercanas al grupo armado informaron que una de las principales objeciones de Hamás es el mecanismo de distribución de ayuda humanitaria, actualmente a cargo de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), de origen estadounidense. Hamás exigiría devolver esa responsabilidad a Naciones Unidas, alegando la necesidad de garantizar neutralidad y legitimidad en el proceso.
La propuesta actual incluye una tregua inicial de 60 días, durante la cual Hamás liberaría a la mitad de los rehenes israelíes que se cree aún están con vida —aproximadamente una decena— y entregaría los cuerpos de unos 30 cautivos fallecidos. A cambio, Israel excarcelaría a un número considerable de prisioneros palestinos.
Además, la iniciativa contempla garantías para que ninguna de las partes retome las hostilidades mientras duren las negociaciones, cuyo objetivo final sería alcanzar un alto el fuego permanente y la retirada total y gradual de las fuerzas israelíes de Gaza.
El plan se basa en una propuesta del enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, que ha sido apoyada desde el inicio por Israel pero rechazada anteriormente por Hamás por no incluir una retirada total del enclave y el fin de la ofensiva militar.
En cuanto a la liberación de rehenes y prisioneros, se prevé un intercambio escalonado en varias fases. Aunque no se han confirmado cifras oficiales, se estima que podría tratarse de uno de los mayores acuerdos de este tipo en años recientes.
La agenda diplomática incluye también la inminente visita de Netanyahu a Washington, donde se reunirá con el presidente Trump en la Casa Blanca. Según fuentes conocedoras de las conversaciones, el anuncio formal de un alto el fuego podría coincidir con ese encuentro, si las negociaciones en Doha logran sortear los últimos escollos.
Las conversaciones están siendo supervisadas por Catar, con el respaldo de Estados Unidos y la ONU, quienes actúan como mediadores activos. La comunidad internacional sigue con atención cada paso, en un contexto de alta tensión y más de 57,300 gazatíes muertos desde el inicio de la guerra, según cifras del Ministerio de Salud de Hamás en Gaza.










Otra vez van a dejar que se caiga una tregua por palabras como ‘inaceptable’? Están jugando con vidas humanas
Hamás exige cosas imposibles, pero Israel tampoco está dispuesto a retroceder un paso. Esto no es negociación, es teatro político
Negociar no significa que todo te va a gustar, Israel. Si quieren alto al fuego, ambos lados tendrán que ceder
Cada vez que se ve un rayo de esperanza, lo apagan con orgullo y obstinación. ¿Y los muertos de Gaza? ¿Y los rehenes?
Si ambas partes siguen diciendo que todo es ‘inaceptable’, ¿cuándo llegará la paz para los civiles que están sufriendo?
Catar sigue jugándosela como mediador lo grande es que esos tigres siguen escuchándolo
por lo menos Israel no se cerró y mandó su gente a Doha eso da un chin de esperanza
esa gente de Hamás quiere negociar pero con sus propias reglas así no se puede llegar a nada serio