La Casa Blanca amaneció este lunes como una fortaleza: decenas de agentes del Servicio Secreto custodian sus alrededores, camiones bloquean los accesos por la Pennsylvania Avenue y patrullas de la policía local vigilan cada rincón, todo en preparación para la llegada del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien cenará esta noche con el presidente Donald Trump.
Te puede interesar:
El gobierno de Donald Trump puso fin a la protección temporal para Honduras y Nicaragua
Netanyahu se hospeda en Blair House, justo frente al Salón Oval, y antes de su encuentro con Trump sostuvo reuniones con el secretario de Estado, Marco Rubio, y con Steve Witkoff, enviado especial de EE.UU. para Medio Oriente.
Durante estos encuentros, Netanyahu reiteró su postura: quiere un alto al fuego en Gaza, la liberación de los 50 rehenes —entre vivos y fallecidos— aún en manos de Hamás, y frenar con contundencia el programa nuclear de Irán. Sin embargo, sus métodos tácticos difieren de la estrategia inicial que maneja Trump.
Hamás, por su parte, condiciona la entrega de los rehenes a un cese del fuego permanente, el retiro total de las fuerzas israelíes de Gaza y la reanudación de la ayuda humanitaria bajo control de la ONU. Netanyahu ha rechazado rotundamente estas exigencias, posición que reafirmó en sus conversaciones privadas con Rubio y Witkoff.
En cuanto al controvertido programa nuclear iraní, el premier israelí se opone a reiniciar negociaciones con Teherán. En cambio, propone retomar los ataques aéreos contra las instalaciones de Fordow y Natanz si se comprueba que Irán continúa enriqueciendo uranio en esos complejos.













Netanyahu va a buscar respaldo con Trump porque sabe que ahora mismo está medio solo
Cuando es pa hablar de guerra sí hay seguridad y presupuesto pero pa la paz to’ se complica
Ese operativo parece que van a recibir a un emperador no a un primer ministro