República Dominicana. – En el Episcopado Dominicano hay algunas raíces o intereses de por medio. Pero nadie se atreve a hablar. Hay quienes tiran la piedra y esconden la mano. Se ha estado perdiendo la sinceridad. ¡Cuanta falta hace en estos momentos el cardenal Nicolás de Jesús López Rodriguez!…
El presidente Luis Abinader se ha reunido recientemente con varios líderes de la oposición política para abordar la alta inmigración ilegal haitiana que afecta al país, pero, en la otra campana alguno de sus funcionarios no están de acuerdo con la repatriación de los indocumentados y para poner la “tapa al pomo” ahora salió un pronunciamiento de la Iglesia Católica que también rechaza las deportaciones masivas de los haitianos.
Es importante recordar que no solo se deportan haitianos, lo que sucede es que los haitianos han llegado en forma masiva. Incluso hace poco hasta una extranjera que no era haitiana falleció en un centro de detención, y nadie defendió ese caso, ¿por qué nadie abogó por esto?
Hasta hablan de xenofobia hacia los haitianos pero ¿qué hay de los que son de otra nacionalidad que han sido detenidos en condiciones similares? Algunos han perdido la vida bajo custodia, ¿por qué no se menciona eso?
En la República Dominicana, la Iglesia Católica ha perdido mucho liderazgo. Se ha mantenido muda ante los diferentes problemas sociales que arropan la sociedad dominicana excepto con el tema haitiano. La Iglesia Católica es intocable, pero el Episcopado debería de revisarse. El Vaticano que de su miradita.
Desde un tiempo hacia acá han venido desarrollando una campaña de descrédito hacia la República Dominicana y los políticos y de la oposición. No han sido capaces de salirle al frente y destapar la caja de Pandora, revisen al Episcopado. Antes las críticas venían de ONG; ahora proviene del propio clero. Cuando viene un informe del Vaticano, los que se atreven a pronunciarse a lo interno son acorralados. Y claro, no podemos hablar porque caemos en desgracia ante el Episcopado… y ante El Vaticano.













Yo la leí por curiosidad y me sorprendió lo bien adaptada que está al contexto cultural. Me ayudó a entender pasajes que antes me resultaban confusos en francés o inglés.
Aunque respeto el esfuerzo, me preocupa que se presenten interpretaciones que se alejen del mensaje bíblico tradicional. El creole es hermoso, pero hay que tener cuidado con cómo se traduce lo sagrado.
Como miembro del clero, celebro esta iniciativa. La Iglesia debe ser accesible, y una Biblia que hable como el pueblo es una manera efectiva de evangelizar sin barreras lingüísticas.
No me convence. Cambiar palabras puede cambiar significados. No todo lo que se adapta mantiene su esencia. Hay que revisar con lupa.
La Iglesia antes guiaba al pueblo ahora parece que lo empuja pa otro lao
Qué raro que no digan nada cuando un dominicano muere en un hospital
Esa defensa selectiva huele más a agenda que a evangelio
A los curas se les olvidó el dominicano que también sufre
Ta fuerte que la voz más alta venga del púlpito y no del Palacio
Parece que en el Episcopado cambiaron el rosario por el guión
Aquí la Iglesia se pronuncia más por Haití que por los líos del pueblo
Esa biblia del Episcopado viene con su capítulo especial prohaitiano
El Episcopado ta más político que espiritual últimamente
Cuando viene a ver el Vaticano está más enterado que el mismo Abinader
Aquí hay gente que ha muerto bajo custodia y ni una vela le han prendido
Es verdad que los haitianos llegan en masa pero no son los únicos detenidos en condiciones malas
La Iglesia se calla con los apagones y la delincuencia pero salta rápido con los haitianos
El presidente hablando de controlar la frontera y los de su gobierno hablando de derechos humanos
El episcopado otro negocio más
La iglesia siempre ha tenido sus vacas sagradas
Hace falta la experiencia de Leonel Fernández de veras que se necesita alguien con experiencia