El Departamento del Tesoro de EE.UU. impuso este miércoles sanciones a 22 empresas ubicadas en Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Turquía, acusadas de ser fachadas utilizadas por Irán para vender petróleo y eludir sanciones internacionales.
Según Washington, estas entidades ayudaban al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, a través de un sistema financiero paralelo, a transferir cientos de millones de dólares para financiar programas nucleares y misiles balísticos.
“El régimen iraní depende de estas redes para sostener sus actividades desestabilizadoras”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Las sanciones bloquean los activos de las empresas bajo jurisdicción estadounidense y prohíben transacciones con ellas. Esta es la segunda ronda de sanciones desde que el presidente Donald Trump firmó en febrero un memorando para intensificar la campaña de “máxima presión” sobre Irán.
El anuncio coincide con una posible reanudación del diálogo entre EE.UU. e Irán, que podría celebrarse en Oslo en los próximos días.









Irán se busca su lío pero Estados Unidos vive con esa doble moral de sancionar a quien le da la gana
Eso de “máxima presión” es pura estrategia pa’ seguir metiendo mano sin que nadie diga nada
A los gringos les encanta apretar la soga pero después quieren hablar de paz