El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, calificó como «positiva y constructiva» su reunión con el canciller chino Wang Yi, celebrada en el marco de la cumbre de la ASEAN en Kuala Lumpur.
Ambos diplomáticos discutieron sobre temas clave como comercio, tecnología, fentanilo y la situación de Taiwán, en un momento de alta tensión entre Washington y Pekín. Aunque Rubio aclaró que no fue una negociación formal, ambas partes coincidieron en que hay áreas donde podrían colaborar y fortalecer el diálogo.
El encuentro también apuntala un posible cara a cara entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping. Rubio expresó su confianza en que la reunión bilateral de alto nivel se concrete próximamente, aunque aún no se ha fijado fecha.
La cumbre de la ASEAN también ha estado marcada por la presión comercial de EE. UU., que amenaza con aranceles de hasta 40% a más de 20 países si no alcanzan acuerdos antes del 1 de agosto.
Mientras tanto, Wang Yi criticó indirectamente las políticas proteccionistas de EE. UU., abogando por un orden internacional “más justo y razonable”.
Las fricciones han crecido desde que Trump volvió a la Casa Blanca e impuso nuevas tarifas contra China, a las que Pekín respondió con medidas similares. Aunque en mayo se pactó una tregua temporal, los desafíos persisten, y las reuniones multilaterales como esta apuntan a desescalar el conflicto económico entre las dos principales potencias del mundo.










China no se va a dejar meter el pie con amenazas de aranceles
si se están reuniendo es porque ambos saben que no pueden seguir en guerra fría comercial
Marco Rubio dando la cara por Trump, pero no es lo mismo hablar que negociar