República Dominicana. – Los dominicanos están cada vez más indignados con la postura “confusa” por no decir contradictoria de figuras como Limber Cruz, ministro de Agricultura y el Episcopado, quienes se oponen abiertamente a las deportaciones masivas de haitianos indocumentados. ¿De qué lado están realmente?
En boca del pueblo ya no hay filtro: “En la Iglesia Católica hay promotores de los haitianos” y Cruz es un hombre “muy entregado” a ellos, así lo manifestó un ciudadano consultado.
“Lamentablemente en este país ha habido un manejo muy extraño con esa migración, hoy en día nuestros niños en las escuelas no tienen cupo y oí el otro día que SeNaSa le corresponde a los haitianos, esto es una situación difícil…”, denunció el mismo caballero.
Las críticas no se detienen ahí. Cándido, otro señor entrevistado, fue más directo aún: “Hay una gran parte de la población que están en contra como los grandes que explotan esa gente, los explotadores de los haitianos que los necesitan aquí para explotarlos porque al dominicano tienen que pagarle más y eso es lo que pasa…”.
Y mientras tanto, el presidente Luis Abinader intenta tomar el timón reuniéndose con líderes de la oposición política como Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía para buscar frenar el descontrol migratorio y llama a Amnistía a actuar como lo hizo este viernes. Pero, ¿para qué sirve ese esfuerzo si desde su propio gabinete y desde los púlpitos se sabotea la política migratoria?
Un Gobierno dividido manda señales confusas: por un lado se habla de soberanía, y por el otro se bendicen posturas que parecen más bien favorecer una agenda extranjera.
“Yo opino que no es correcto que estén en contra, es una invasión que le está haciendo daño al país…”, dijo Wilton, quien además exhortó a los obispos de la Iglesia y a Limber a ponerse de acuerdo con el Gobierno aunque sea “mentalmente”.
¿Se puede defender la patria con los pies en la tierra y la cabeza en el limbo?















Abinader quiere controlar la migración, pero su equipo lo sabotea. Si no se alinean, esto va a explotar. ¡El pueblo está cansado!
El pueblo está claro, pero los de arriba no. No se puede hablar de soberanía mientras permiten que nos invadan con discursos bonitos.
Eso de usar escuelas y hospitales para todos suena lindo, pero en la práctica nos están dejando sin espacio ni servicios a los dominicanos.
Limber Cruz y algunos obispos están confundiendo compasión con caos. Aquí hay que poner orden, no fomentar más descontrol.
Yo apoyo las deportaciones. No entiendo cómo desde el Gobierno y la Iglesia mandan señales tan contrarias. ¿A quién están defendiendo realmente?
Si siguen así, vamos a tener que pedirle al Vaticano que nos mande un obispo dominicano de verdad, no un promotor de ONG
¿Y cómo es que el presidente se junta con tres expresidentes y ni uno le puede cuadrar el gallinero?
La invasión es real y los bendecidos parecen ser ellos, no nosotros
Si a Limbert Cruz lo nombran asesor agricola de Haití se acaba el hambre en ese pais
Los curas piden compasión, pero no dan becas ni pagan partos
Aquí el único muro que están construyendo es el de la confusión institucional
Limber quiere sembrar yuca y cosechar haitianos
Esto no e’ un gobierno, e’ una pelea de gallo entre funcionarios y curas
Y los obispos rezando pa’ los haitianos, pero nunca pa’ los que no tienen cama en los hospitales
El gobierno habla de frontera, pero la mitad del gabinete parece que duerme en Juana Méndez
Limber se pasó de agricultura pa’ relaciones exteriores con Haití y nadie se dio cuenta
Limber Cruz parece más del lado de los patronos que del pueblo. Uno se pregunta si de verdad defienden al país o a sus intereses.
La Iglesia debería predicar la caridad, pero sin meterse en decisiones del Estado. Hay que respetar la ley.
El Gobierno tiene que hablar claro. ¿Estamos controlando la frontera o complaciendo a los que explotan esa situación?
No estoy en contra de ayudar al prójimo, pero primero hay que poner orden. Aquí hay mucha confusión desde arriba.