Un edificio colapsó la madrugada de este sábado en La Habana Vieja, Cuba, dejando un saldo de tres personas muertas, incluida una niña de siete años. Las víctimas quedaron atrapadas dentro de la estructura al momento del derrumbe, según confirmó la Asamblea Municipal de La Habana Vieja. Las intensas lluvias recientes y el deterioro de las edificaciones son señalados como factores clave en este trágico suceso.
El grave estado de las viviendas es uno de los principales problemas socioeconómicos de Cuba.
Solo en La Habana, más de 185 mil inmuebles están deteriorados, con miles de familias viviendo en condiciones precarias o en albergues temporales tras derrumbes previos. El país arrastra un déficit habitacional de más de 850 mil viviendas, con un 37 % del parque habitacional en mal estado técnico, según cifras oficiales.
Aunque el Gobierno cubano presentó en 2018 un plan para eliminar este déficit en una década, la falta de materiales, la crisis económica y la inversión prioritaria en hoteles en lugar de vivienda social han frenado ese objetivo.
La situación se ha agravado con la pandemia, el endurecimiento de sanciones de EE.UU. y fallidas políticas internas, dejando a miles de ciudadanos vulnerables ante nuevos colapsos.









