Ciudad de México.– La investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, ocurrida hace casi 11 años en el estado de Guerrero, sufrió un nuevo revés con la renuncia del fiscal Rosendo Gómez Piedra, quien encabezaba la unidad especial del caso desde octubre de 2022.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este miércoles la salida del funcionario, quien será reemplazado por el abogado Mauricio Pazarán. Según la mandataria, Gómez Piedra “decidió por su cuenta dejar el cargo luego de haber cumplido un período”.
Desde mayo, los familiares de los jóvenes desaparecidos venían exigiendo la destitución del fiscal, a quien acusaban de no ofrecer “respuestas contundentes” ni avances concretos en una investigación que ha estado marcada por irregularidades y falta de resultados durante años.
Ante las críticas, Gómez Piedra defendió su gestión, señalando que bajo su mando se habían logrado más de 120 detenciones, 46 causas penales y la visita a 800 lugares como parte del proceso.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum indicó que la investigación tomará nuevas rutas, apoyadas en “análisis científicos, registros de llamadas y otros datos que no se profundizaron lo suficiente en todos estos años”, aunque no ofreció detalles.
La presidenta ya había sostenido reuniones recientes con los familiares de las víctimas, una de ellas en el Palacio Nacional, donde se comprometió a reimpulsar el caso.
A pesar de la magnitud del caso, desde la noche del 26 de septiembre de 2014 —cuando los estudiantes desaparecieron en Iguala, Guerrero— solo se han identificado restos de tres de los 43 jóvenes.
En el transcurso de la investigación, fueron detenidos en distintos momentos el exprocurador Jesús Murillo Karam, 19 policías estatales y municipales y algunos militares, aunque varios de ellos ya han sido liberados. Murillo Karam recibió el beneficio de prisión domiciliaria dos años después de su detención en 2022.
El caso volvió a generar atención recientemente con la detención en Chilpancingo de una exmagistrada, acusada de estar implicada en la desaparición de grabaciones de cámaras de seguridad de los tribunales de Iguala en los días en que ocurrió la desaparición masiva.
El caso Ayotzinapa se ha convertido en un símbolo de la crisis de derechos humanos en México, donde hay más de 130,000 personas desaparecidas y una justicia marcada por impunidad, corrupción y violencia.












Se fue por su cuenta dicen pero seguro fue pa’ no enfrentar la presión de los familiares
Ese caso ya parece novela de nunca acabar y cada capítulo más frustrante
Otro que se va sin dar la cara ni resolver nada once años y todavía no hay justicia