Cada 17 de julio se conmemora el Día Mundial de la Justicia Internacional, una fecha que marca la adopción del Estatuto de Roma en 1998, tratado que permitió la creación de la Corte Penal Internacional (CPI).
Este órgano judicial permanente tiene la misión de juzgar crímenes de guerra, genocidio y otros delitos de lesa humanidad, y representa uno de los avances más importantes en la lucha global contra la impunidad.
La conmemoración busca no solo solidarizarse con las víctimas de atrocidades a nivel mundial, sino también reforzar el compromiso de los Estados firmantes con el sistema de justicia internacional. Se trata de una fecha clave para recordar que la justicia no debe ser selectiva ni negociable, y que los responsables de crímenes graves deben rendir cuentas, sin importar su poder o nacionalidad.
A nivel individual, todos podemos contribuir a la justicia internacional: escribiendo sobre el tema, participando en eventos, compartiendo mensajes de concienciación o exigiendo a nuestros gobiernos el respeto a los tratados internacionales. Frente a la violencia y el olvido, esta fecha nos invita a decir: «Nunca más».










Está bien que exista, pero hace falta más voluntad pa’ que funcione
Ese tribunal es como un león sin dientes, porque a los grandes no los toca
La justicia internacional suena bonito, pero a los poderosos nunca les llega