Después de bloquear en seis ocasiones el nuevo paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, Eslovaquia finalmente retiró su veto. La medida, que requería unanimidad para ser aprobada, quedó en suspenso por semanas debido a las exigencias del gobierno eslovaco sobre las futuras restricciones al gas ruso.
El primer ministro Robert Fico, conocido por sus posturas prorrusas, anunció que su país ya no bloqueará el paquete sancionador número 18, aunque dejó claro que no respaldará ninguna iniciativa que detenga completamente la compra de gas ruso desde 2028.
“Sería contraproducente seguir bloqueando cuando las vías de negociación ya están agotadas. Mantener esa posición podría ir en contra de nuestros propios intereses”, expresó Fico en una declaración pública.
A pesar del desbloqueo, el líder eslovaco subrayó que su gobierno logró ciertas garantías internas, entre ellas una cláusula de suspensión y excepciones que permitirían seguir comprando gas ruso en situaciones de emergencia energética o precios desorbitados.
Eslovaquia, altamente dependiente del gas ruso y reacia a diversificar sus fuentes de energía, ha sido una de las voces más críticas dentro del bloque europeo respecto a la política de sanciones. Fico, además, es el único jefe de gobierno de la UE que visitó Moscú recientemente, lo que ha reforzado su imagen como aliado del Kremlin dentro del bloque comunitario.
Con el veto levantado, la Unión Europea podrá avanzar con el nuevo paquete de medidas contra Rusia, aunque la batalla por el futuro del suministro energético —y el rol de Moscú en él— apenas comienza.










eso fue un sí disfrazado de no tanto pa’ que no le den muy duro
después de tanto show Eslovaquia se dio cuenta que no podía pararse sola
Fico aguantó presión pero al final se dobló como una caña