La Gobernación del Cauca confirmó este viernes el secuestro de nueve funcionarios municipales en el suroeste de Colombia, perpetrado por disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las víctimas —siete mujeres y dos hombres— son contratistas y personal técnico que participaban en una reunión con juntas de acción comunal en el municipio de López de Micay cuando fueron retenidos por miembros del Bloque Occidental, comandado por alias ‘Iván Mordisco’, una de las estructuras más activas de las disidencias armadas.
De acuerdo con el diario El Tiempo, la propia organización armada se adjudicó el secuestro mediante una carta pública, en la que acusan a los funcionarios de colaborar con el Ejército colombiano “instalando equipos militares para inhibir señales y derribar drones”, algo que fue rotundamente desmentido por las autoridades regionales.
“Estas personas no portaban armas ni formaban parte de ningún operativo militar. Su labor era instalar equipos de comunicación para llevar conectividad a zonas históricamente olvidadas del Cauca, donde el Estado ha sido débil y las comunidades reclaman oportunidades. Su misión era servir, no confrontar”, señalaron fuentes oficiales.
Las disidencias indicaron que los funcionarios serán tratados como “prisioneros”.
Por su parte, el Ministerio del Interior de Colombia calificó el hecho como una “grave violación a los derechos humanos” y una “afrenta directa contra la paz, la democracia y la convivencia pacífica en los territorios”.
“El Gobierno rechaza enérgicamente este acto violento y exige la liberación inmediata e incondicional de todos los secuestrados. La vida y la libertad son sagradas. La paz no se negocia con violencia”, expresó la institución en un comunicado.













Estos nueve funcionarios simplemente iban a llevar apoyo comunitario y acceso a servicios. Nunca imaginaron que terminarían en esta terrible situacion
Yo trabajé con algunos de ellos. Eran gente comprometida con el bienestar de las comunidades más vulnerables del Cauca
Escuchar que los acusan de instalar equipos militares me parece totalmente irreal. Iban con papeles, cuadernos, medicinas… no con armas
Como miembro de la Junta de Acción Comunal, puedo asegurar que estaban promoviendo el diálogo, no la guerra.
El gobierno colombiano tiene que apretarse los pantalones y enfrentar a esos delincuentes con firmeza
Cómo es posible que sigan secuestrando gente como si estuviéramos en los años noventa
Eso es terrorismo puro y simple no importa la excusa que den esos bandidos