Tras dos días de protestas masivas en Kiev y otras ciudades, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski anunció que retirará la polémica ley que colocaba bajo control presidencial a los principales organismos anticorrupción del país. En su lugar, prometió presentar un nuevo proyecto que garantice la independencia de estas instituciones.
Las manifestaciones —las mayores desde el inicio de la guerra con Rusia— se centraron en el rechazo a una norma que daba al fiscal general, designado por el presidente, autoridad directa sobre la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalía Anticorrupción Especializada (SAPO). Esta medida fue ampliamente criticada por la ciudadanía, organismos locales y la Unión Europea, que advirtió que estas reformas son clave para el avance de Ucrania hacia la integración europea.
Zelenski, en respuesta a la presión nacional e internacional, dijo en redes sociales que aprobó un nuevo texto legal que “refuerza el Estado de derecho y protege a los organismos anticorrupción de cualquier injerencia rusa o política”.
El presidente también discutió el contenido del nuevo proyecto con los líderes de Alemania y Reino Unido, e incluso invitó a Berlín a participar en una revisión experta del texto. Desde Londres, el primer ministro Keir Starmer recomendó sumar a especialistas para analizar a fondo la propuesta.
El viceprimer ministro ucraniano para temas europeos, Taras Kachka, reafirmó ante embajadores de la UE que mantener la independencia de los entes anticorrupción sigue siendo una prioridad, aunque admitió que se buscan ajustes que concilien todas las posturas.













Zelenski no contó con que la gente no es tan boba y se le fueron arriba
Él quería controlar la vaina anticorrupción pero el pueblo le dijo que no es así
Se le metió el pueblo en la calle y tuvo que recoger el bulto como buen político