República Dominicana.- Hace apenas meses, el presidente Luis Abinader defendía que la economía dominicana era “un faro de luz internacional”. Hoy, el mismo mandatario reconoce que el país atraviesa una desaceleración, pasando de crecer un 5 % a apenas un 2.7 o 3 %, algo que, según sus propias palabras, “la población ya está sintiendo”.
La contradicción no pasa desapercibida: ¿cómo se pasa de la vitrina del éxito a reconocer que el motor se está apagando?
En su explicación, Abinader señaló factores externos como las políticas económicas de Estados Unidos y la incertidumbre global, confiando en que el año cierre con un 3.5 % de crecimiento. Pero el dato que omite es que, incluso con esa meta, la economía estaría muy lejos de las expectativas que él mismo generó.
Para Leonel Fernández, esta admisión es la confirmación del fracaso de la política económica oficial. “Es un reconocimiento del fracaso que ha tenido este Gobierno en impulsar crecimiento y desarrollo a nivel nacional. La gente está con ansiedad, angustia, pesadumbre… esperando que llegue el 2028 para cerrar filas con la Fuerza del Pueblo”, afirmó.
El exmandatario subrayó que el crecimiento de apenas un 1.1 % en junio y del 2.7 % en el primer semestre no tiene precedentes recientes. “No se había visto en muchos años que en un semestre la economía creciera menos de un 3 %”, recalcó.
Mientras Abinader intenta sostener el discurso de que “la economía dominicana sigue siendo ejemplo internacional”, la realidad de las cifras y la presión política dibujan un panorama distinto: el de un país que ya no corre, sino que camina con cautela, y donde la población paga el precio con sus bolsillos.











Por más que maquillen ya no aguanta maquillaje este desastre qué hay en este pais
Los cuentos ya se terminaron abrimos los ojos
Un artículo sin desperdicio, ya se le acabo su fábula
Cuando la gasolina sube, la comida sube y los sueldos se quedan igual, no hay propaganda que maquille la crisis.
Los supermercados llenos de gente, pero los carritos vacíos. La narrativa oficial ya no cuadra con la realidad del pueblo.
El gobierno vive en una burbuja de estadísticas, pero en los barrios se vive con angustia cada quincena.
La economía feliz solo existe en PowerPoints de funcionarios. En la calle, hay que hacer malabares para sobrevivir.
Ojalá y lleguemos al 2028 vivo
Aquí todo el mundo sabe que este país se está callendo a pedazo
De faro de luz pasamos a luces apagadas. La economía no es percepción, es lo que hay en la nevera.
Las promesas económicas se desinflaron como un globo. ¿Y ahora quién responde por eso?
No se puede tapar el sol con un dedo. Si el crecimiento es tan bajo, el pueblo lo siente de inmediato.
El presidente debe ser más claro y coherente. La gente ya no vive de discursos, vive de lo que no alcanza.
Primero era “la mejor economía del Caribe” y ahora resulta que estamos en desaceleración. ¡Qué relajo!
Con tanto préstamo, el país parece más una tarjeta de crédito que una economía real
La economía dominicana está como los cuentos de hadas: pura fantasía y mucho final triste
Abinader sabe que el pueblo está harto, pero prefiere seguir el cuento que escribir soluciones
Feliz? Solo el FMI y los bancos. La doña de la esquina está llorando con la lista del súper
La única economía feliz es la de los funcionarios. El pueblo vive en rojo y sin crédito
El gobierno decía que todo iba bien… pero los colmados, los pasajes y la farmacia dicen otra cosa