Irán condicionó cualquier negociación futura con Estados Unidos a que asuma responsabilidades y pague compensaciones por los ataques del 22 de junio contra sus instalaciones nucleares, realizados junto a Israel.
El portavoz de Exteriores, Esmail Baqai, descartó conversaciones directas con Washington y reiteró el compromiso de Teherán con el Tratado de No Proliferación Nuclear, aunque criticó el enfoque del OIEA.
El Parlamento iraní advirtió que la delegación de la agencia que visitará el país en los próximos días no tendrá acceso físico ni autorización para inspeccionar sus sitios nucleares. Los bombardeos interrumpieron las conversaciones iniciadas en abril, las más relevantes desde que EE. UU. abandonó en 2018 el acuerdo nuclear.














están en modo pique y culebra, y con razón, porque le atacaron los sitios nucleares
ellos dicen que no van a hablar con EE.UU. hasta que paguen, como quien cobra deuda vieja
Irán no se deja dar golpe y quedarse callao, quieren su cuarto por los bombazos
Esto no es diálogo, es reclamo diplomático con sabor a amenaza. Irán exige compensación por décadas de tensión, y lo dice claro: “sin pago, no hay palabras”.
Irán puso la pelota en la cancha americana. Si de verdad quieren paz, que empiecen pagando lo que deben, porque allá no olvidan ni perdonan fácil.
Eso no es negociación, eso es ajuste de cuenta con intereses. Irán se paró firme y dijo: “compensación primero, palabreo después”.
Los gringos están acostumbrados a dar órdenes, pero Irán les dijo: “aquí no se habla hasta que no pagues lo que rompiste”. El diálogo arrancó en modo “primero mi cuarto”.
Irán no está pidiendo perdón, está pidiendo dinero. Quieren que Estados Unidos les pague por cada bomba, cada sanción y cada lágrima. Y si no, ni un café comparten.
Irán le puso precio al perdón. Si EE. UU. quiere diálogo, primero que afloje los chelitos por los daños nucleares. El orgullo persa no se compra con promesas.
Con Irán no hay conversación gratis. Primero quieren compensación por los ataques del pasado y luego se sientan a hablar. A los gringos les salió cara la historia.
Eso es como tú invitar a alguien a hablar después de darle una galleta… y el otro decirte: “te hablo, sí, pero primero págame los dientes”. Irán está en esa.
Irán no está pa’ relajo. Antes de sentarse en la mesa, quiere que le paguen lo que ellos llaman daños nucleares. O sea, no es diálogo, es cobro previo.
Irán le dijo a EE. UU.: “si quieren hablar, primero páguenme los daños”. Esto no es política, esto es cobradera con factura de décadas. Y el tíguere del barrio se encontró con otro que no se deja.