República Dominicana. – ¿Con qué cara dicen que todo está bien? A tan solo días de iniciar el año escolar 2025-2026, la palabra más usada por el Gobierno de Pinocho no es “escuela”, ni “aula”, ni “niños”… es “justificación”. Porque cuando los números aprietan, el presidente Luis Abinader prefiere mirar hacia atrás y señalar gobiernos anteriores, como si eso resolviera los problemas que hoy tienen miles de padres sin saber dónde inscribir a sus hijos.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) presentó cifras alarmantes que reflejan el colapso y deterioro del sistema educativo público en los últimos cinco años, incluyendo una caída en la matrícula escolar y una falta escandalosa de cupos. Pero lejos de asumir responsabilidad, el mandatario responde que Danilo Medina “desconoce la realidad”.
¿Y cuál es la realidad? Que el Gobierno prometió que ningún estudiante quedaría fuera del aula, pero en la práctica, hay miles de niños sin cupo y sin aula. El propio presidente del PLD, Danilo Medina, denunció el abandono de la tanda extendida y la paralización de más de 11 mil aulas que su gestión dejó en construcción. En lugar de presentar soluciones, Abinader insiste en que esas obras estaban detenidas por “problemas técnicos, legales y estructurales”. ¿Y entonces para qué lo eligieron, si no es para resolver problemas?
El PLD fue más allá: presentó cifras que muestran una reducción preocupante en la matrícula de estudiantes del sistema público, que bajó de 2,058,675 en 2020 a solo 2,000,097 en 2024. Mientras tanto, el presupuesto del Ministerio de Educación subió un 82 %, pasando de RD$170 mil millones en 2019 a más de RD$309 mil millones en 2025. ¿Y los resultados? Retroceso, desorden y frustración.
El expresidente Leonel Fernández, desde la Fuerza del Pueblo, también lanzó un llamado al Gobierno: “los recursos están, porque no hay otra institución que reciba tanto dinero como el Ministerio de Educación. Entonces, ¿cuál es la excusa?”. Fernández exigió al Gobierno garantizar el ingreso a las aulas para todos los estudiantes nuevos. “El 4 % del PIB se hizo para transformar la educación, no para que sigamos en lo mismo o peor”, advirtió.
La realidad es una sola: el sistema está colapsando, el Gobierno nada en millones, y la educación pública sigue a la deriva. La culpa no puede seguir siendo del pasado. El pueblo eligió a un presidente para que resuelva, no para que se queje.













Cada año es lo mismo: escuelas saturadas, niños sin aula y el Ministerio echando la culpa a las direcciones regionales. Al final nadie resuelve nada.
Fui a inscribir a mi hija en una escuela pública y me dijeron que no hay cupo. ¿Entonces qué hacemos los padres que no tenemos para un colegio privado? El Gobierno se hace el loco como si nada pasara
Tanto que hablan del 4% para la educación y ni siquiera pueden garantizar un pupitre para cada estudiante. Lo de los cupos ya es una crisis, y lo peor es que nadie quiere asumirla.
Parece un juego de ping-pong con la responsabilidad. Padres desesperados, niños fuera de clases, y los funcionarios dando excusas. ¿Dónde está la planificación?
Esto no es juego, más de dos millones de estudiantes merecen respeto y cupo seguro. La educación pública está en caída libre y nadie hace nada.
El gobierno tiene que dejar de buscar culpables en el pasado y ponerse a trabajar. Nosotros elegimos presidente pa’ que arregle, no pa’ que se ponga a tirar piedras.
No entiendo cómo suben el presupuesto y bajan la matrícula. Eso es un descaro y un daño a la educación de nuestros niños, pa’ qué pagarles entonces?
Que Abinader se deje de justificaciones y resuelva el lío de las aulas. No queremos cuentos viejos, queremos soluciones pa’ que los chamaquitos estudien.
Con tanto dinero en el Ministerio y miles de niños sin cupo, uno se pregunta pa’ dónde va ese billete. Esto está más perdido que aguja en pajar.
El año escolar se acerca y el Gobierno escondido detrás del “no es mi culpa”. ¡Pero los muchachos siguen sin butaca y sin futuro asegurado!
No hay cupo en las escuelas pero sí hay espacio pa’ excusas y culpas cruzadas. Aquí los únicos que se quedan fuera son los estudiantes y los padres que no tienen “palanca”.
Mientras los estudiantes se quedan sin pupitre, el Gobierno se sienta cómodo en su silla de excusas. ¡Así no se construye un país!
Señores, en este país los niños no están fuera de clase por culpa de los padres, sino por un sistema educativo que no aguanta ni una tarea de primer grado.
Ya ni en las escuelas cabemos, pero sí caben todos los asesores y lambones en las nóminas. Y después se preguntan por qué estamos como estamos.
Aquí la única materia que domina el Gobierno es “evadir responsabilidades”. La escuela sin cupo, el año escolar encima y nadie da una respuesta seria.
Esto parece una película de terror escolar: aulas que no alcanzan, niños fuera del sistema, y funcionarios que juran que todo está bajo control. ¡Mentira!
El Gobierno dice que la educación es prioridad, pero los muchachos sin cupo y los padres con el corazón en la mano. Aquí no hay planificación, hay relajo.
Pa’ inscribir un niño hay que hacer fila desde las 4 de la mañana como si fuera un concierto. Pero el MINERD tranquilo, echándole la culpa a los gobiernos pasados. ¡Qué frescura!
El año escolar por arrancar y los padres dando más vueltas que un trompo buscando cupo. Y el Gobierno con la boca llena de promesas pero las aulas vacías. ¡El escondite es olímpico!
El año escolar empieza con más bulto que mochila