El régimen de Daniel Ortega aprobó una nueva ley que declara propiedad del Estado toda franja de tierra ubicada a menos de 15 kilómetros de las fronteras nacionales, afectando más de 18,000 km².
La medida, calificada por opositores como una confiscación masiva sin precedentes, deja en el limbo legal a miles de familias, comunidades indígenas y propietarios privados. La ley también coloca estas zonas bajo control del Ejército y elimina derechos previos de propiedad.
El opositor Juan Sebastián Chamorro advirtió que esta ley paralizará el mercado inmobiliario y dañará gravemente la inversión y la seguridad jurídica.
Desde el oficialismo, se justifica como una acción contra el crimen organizado, pero sin explicar cómo conservarán sus propiedades los actuales ocupantes.
La exguerrillera Dora María Téllez alertó que se trata de una estrategia para apropiarse de tierras valiosas, y preguntó:
“¿Quiénes serán los beneficiados?”.











¿Y los dueños qué? ¿Pa’ dónde van a coger ahora?
Díganle dictadura sin miedo, que eso es lo que es
Ese gobierno lo que quiere es tierra sin dueño pa’ meterle la mano tranquilo