Las relaciones entre Argelia y Francia se deterioran aún más tras el anuncio del Gobierno argelino de cancelar de forma definitiva el acuerdo bilateral firmado en 2013 que permitía la exención de visados para titulares de pasaportes diplomáticos. La decisión llega en respuesta a la suspensión del mismo por parte del Gobierno francés, ordenada por el presidente Emmanuel Macron.
«Los franceses lo suspendieron. Argelia ha cancelado completamente el acuerdo», indicó un portavoz del Ministerio de Exteriores argelino, subrayando que el país no cederá ante “presiones” ni “amenazas” por parte de París, al que responsabiliza directamente de la escalada de tensiones diplomáticas desde mayo del año pasado.
El Ministerio argelino señaló que ha actuado bajo el principio de reciprocidad en sus respuestas, mientras que en Francia se filtró una carta en la que Macron instó a su primer ministro a adoptar una postura más firme frente a Argel y suspender el convenio de 2013.
Además, Argelia acusa a Francia de incumplir compromisos históricos, incluyendo el acuerdo de 1968 sobre movilidad y residencia de ciudadanos argelinos y la convención consular de 1974. La situación ha empeorado progresivamente desde julio de 2024, cuando Argel retiró a su embajador tras el respaldo de Francia al plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
Otros episodios han agudizado el conflicto, como la detención del escritor franco-argelino Boualem Sansal, la negativa de Argelia a aceptar la repatriación de condenados por terrorismo, y la reciente expulsión mutua de funcionarios consulares. Intentos de reconciliación, como la visita del canciller francés en abril, no lograron revertir el deterioro de las relaciones.
Los vínculos entre ambos países, marcados por la historia colonial y temas sensibles como la migración y la memoria histórica, continúan siendo frágiles y propensos a crisis diplomáticas.











Parece que los intentos de reconciliación fueron más show que otra cosa. Ya esto se fue de control.
La tensión se nota desde lejos. Y con Macron poniéndose más firme, esto va pa’ largo.
Esos acuerdos de visado no son cualquier cosa. Cancelarlo definitivamente es una bomba diplomática.
Argelia está mandando un mensaje claro: no van a dejar que Francia los trate como en tiempos coloniales.
Cuando se meten con temas históricos y migración, la cosa se pone delicada. Francia debió manejar eso con más tacto.
Esa relación Argelia-Francia siempre ha sido como un matrimonio tóxico. Tarde o temprano, iba a explotar otra vez.
Eso de “principio de reciprocidad” es como decir: si tú me frenas, yo también te freno.
Macron se puso guapo primero y ahora los argelinos le respondieron sin miedo.
Argelia le dio pa’ bajo al acuerdo y le dijo a Francia: “tú no quieres coro, pues yo tampoco”.