Tel Aviv vivió este sábado una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos meses, con más de 100.000 personas en las calles rechazando el controvertido plan del gabinete de seguridad del primer ministro Benjamín Netanyahu para que el Ejército israelí asuma el control de la Franja de Gaza.
Los manifestantes consideran que esta ofensiva de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no solo prolongará el conflicto, sino que también pondrá en grave peligro la vida de los rehenes israelíes aún retenidos por Hamás. Entre pancartas, cánticos y consignas contra el Gobierno, los asistentes expresaron su rechazo frontal a lo que califican como una política “imprudente” y “contraproducente” para la seguridad del país.
La tensión escaló cuando cientos de personas bloquearon la autopista Ayalon, una de las principales arterias de Tel Aviv, encendiendo hogueras en plena carretera. En paralelo, la plaza de los Rehenes —epicentro simbólico de estas protestas— se convirtió en el punto de mayor concentración, reuniendo a miles de participantes que exigían un cambio de rumbo inmediato.
La Policía, que desplegó un fuerte operativo para dispersar a los manifestantes y restablecer la circulación, confirmó la detención de al menos tres personas. Las autoridades advirtieron que no tolerarán nuevos cortes de carreteras, mientras las imágenes de las llamas sobre el asfalto y los enfrentamientos circulaban ampliamente por redes sociales.
Este es el segundo día consecutivo de protestas masivas en la ciudad. El viernes, miles también marcharon contra Netanyahu, en una jornada que culminó con choques directos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El clima político en Israel se intensifica, con un sector de la ciudadanía acusando al Gobierno de “anteponer su agenda política a la vida de los ciudadanos” y otro defendiendo las acciones militares como necesarias para la seguridad nacional.











100 mil gente en la calle eso es un pueblo unido
ese pueblo sí sabe defender lo que cree
eso se veía venir la gente no aguanta más