República Dominicana.– Mientras en los mercados la gente cuenta los pesos para llevarse aunque sea medio pollo, el presidente Luis Abinader repite con convicción que el poder adquisitivo de los dominicanos está mejor que nunca.
Según sus cálculos, en 2012 el salario mínimo alcanzaba para 113 libras de pollo, y en 2024, para 232. Un milagro aritmético que, curiosamente, no ha aterrizado ni en el colmado ni en la mesa de miles de hogares.
Porque la realidad es otra.
Nuestro equipo de El Quinto Elemento TV salió a la calle y lo escuchó de primera mano: comerciantes y consumidores coinciden en el mismo estribillo —precios altos, escasez y un bolsillo que ya no da más.
“Traten de normalizar el precio del pollo, porque está demasiado alto”, pidió José, pollero de la zona, como quien habla al aire sabiendo que las cifras del Palacio no cuadran con la realidad del mostrador.
Pero el presidente no se queda ahí. En La Semanal extendió su “Pollo INDEX” a productos como el plátano, el huevo o la yuca, con la misma conclusión optimista: “Hoy contamos con mayor poder adquisitivo”. Incluso celebró que la pobreza extrema bajó de 2.87% en 2019 a 2.44% en 2025, gracias —según él— a tres aumentos salariales.
El problema es que, lejos de las tablas y gráficos, la calle cuenta otra historia: la compra diaria se encarece, la escasez aparece sin previo aviso y los salarios “aumentados” se evaporan antes de llegar a la quincena.
Porque los mercados no hablan de índices ni de promedios; hablan de neveras vacías, de pesos que rinden menos y de precios que suben más rápido que el discurso oficial.
La contradicción es imposible de ignorar: en el micrófono se pinta un país donde el salario alcanza para más, pero en la vida real a la gente le alcanza para menos. Puede que en sus gráficas todo luzca perfecto, pero frente a la olla vacía, esos números se derriten como mantequilla.













Sí, se compra el doble… pero de preocupación, porque el pollo no hay quién lo pague.
En 2012 con 200 pesos hacía un sancocho, hoy apenas me da para las alitas.
Que alguien le diga al presidente que la aritmética de la calle no es la misma del Palacio.
Con estos precios, el pollo va a terminar siendo un lujo como el salmón.
Ese “Pollo INDEX” es un chiste, en la calle la realidad es que cada vez compramos menos con lo mismo.
Aumentan el sueldo y suben los precios, al final uno queda igualito o peor.
Si el salario rinde más, debe ser en otro planeta, porque aquí se va en un dos por tres.
En sus tablas todo está barato, pero en el colmado la cuenta sube más rápido que el carrito del súper.
Que me explique él dónde venden ese pollo que rinde el doble, porque en mi barrio el sueldo no da ni pa’ un sancochito.
Nada se puede comprar y este tipo comparando precios, ahora es el presidente del circo con ese chiste
Todo esta por las nubes y este hombre hablando sandeces
Hasta cuando será que el presidente estará hablando mentiras ese señor vive en una burbuja y cree que todos estamos ahi
Dios mío que vamos a hacer con Abi, el no tiene familia será que nadie le dice nada
Si en la casa de el se compra el doble pero que diga el doble
Bueno abinader tiene que tener alzarme prematuro no hay otra explicación
Ojalá bajen el pollo pa que el pueblo coma tranquilo
Mientras ellos hablan de estadísticas nosotros hablamos de hambre
Antes se compraba un pollo entero ahora es alita y gracias
Si los salarios subieron se lo está comiendo la inflación más rápido
Yo no sé de dónde sacan esos números porque aquí no hay rebaja de nada