El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes la toma de control federal de la Policía de Washington D.C. y el despliegue de al menos 800 efectivos de la Guardia Nacional para enfrentar lo que calificó como una “inseguridad fuera de control” en la capital.
Desde la Casa Blanca, Trump acusó a “turbas errantes de jóvenes desenfrenados” y criminales violentos de sembrar el caos, y advirtió que la ciudad “será limpiada rápidamente”.
Para justificar su acción, invocó la ley de Autonomía del Distrito de Columbia y declaró una emergencia de seguridad pública, lo que permite controlar la policía local por hasta 48 horas, con posibilidad de extenderlo a 30 días con notificación al Congreso. El comisario interino será Terry Cole, director de la DEA, y la fiscal general Pam Bondi supervisará la operación.
Trump también advirtió que está dispuesto a enviar militares si es necesario, y dejó un mensaje a otras ciudades demócratas como Nueva York y Chicago, calificadas como “desastres”, sugiriendo que podría tomar medidas similares si la situación empeora.
El incremento de la delincuencia juvenil, especialmente crímenes violentos cometidos por jóvenes de entre 14 y 17 años, fue uno de los argumentos para la decisión. La fiscal de distrito Jeannie Pirro prometió endurecer las leyes contra estos jóvenes. Aunque las estadísticas muestran una reducción del crimen este año, el presidente insiste en que Washington vive una crisis de seguridad que exige medidas extremas.












Trump no pierde tiempo en usar mano dura, aunque sea más política que seguridad.
Meter guardias no resuelve la raíz del problema, solo da miedo.
Si las cifras dicen que bajó el crimen, ¿cuál es el show entonces?
Washington parece otra película de Trump, pero la gente de allá es la que sufre.
Ese hombre siempre buscando excusa pa’ sacar los militares a la calle.
Eso suena como un control demasiado fuerte casi dictatorial
Trump no relaja con la seguridad él actúa rápido