Alemania enfrenta crecientes críticas por parte de organizaciones de derechos humanos tras la expulsión desde Pakistán de decenas de afganos que habían recibido promesas de acogida en territorio alemán.
Las ONG PRO ASYL y Patenschaftsnetzwerk Ortskräfte anunciaron que denunciarán a los ministros de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, y del Interior, Alexander Dobrindt, acusándolos de poner en riesgo vidas humanas y de no brindar asistencia a personas en peligro.
Según las organizaciones, varios de los expulsados se exponen a detenciones arbitrarias, malos tratos e incluso ejecuciones a manos del régimen talibán. Afirman que Berlín, pese a conocer ese riesgo, retrasó la entrega de visados contemplados en su programa de acogida, iniciado en 2021 para proteger a afganos que colaboraron con el gobierno alemán.
Actualmente, unas 2,300 personas con promesas de acogida siguen en Pakistán, entre ellas 1,700 mujeres y niños. Sin embargo, Pakistán ya deportó a 34 de ellos a Afganistán y arrestó a más de 400 en las últimas semanas. El pasado viernes, otros 270 afganos abandonaron un campamento en Peshawar rumbo a su país.
El gobierno alemán, que en su reciente acuerdo de coalición planteó limitar estos programas, asegura estar en contacto con Islamabad para proteger a los afectados y ofrecer ayuda a quienes han sido detenidos o deportados.









La burocracia y los recortes de programas no pueden costarle la vida a inocentes.
Esperemos que las ONG logren presionar al gobierno y se cumpla con las promesas de acogida.
No hay excusa para poner en riesgo a mujeres y niños; Alemania debe garantizar su protección.
Es inaceptable que personas que ayudaron a Alemania estén en peligro por falta de acción.
Los ministros responsables deben rendir cuentas, esto es un grave fallo humanitario.
Es terrible que personas que ayudaron a Alemania ahora estén en peligro por falta de acción.
Si se logra que Alemania reconsidere estos casos, sería una victoria para los derechos humanos y para quienes luchan por justicia.
Es bueno que existan organizaciones que no se queden calladas y enfrenten a los gobiernos cuando se olvidan de su responsabilidad.
Ojalá esta denuncia de las ONG haga que Alemania reaccione y cumpla con las promesas que hizo a esos afganos, porque su vida está en riesgo.