La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) destruyó un campamento de minería ilegal en el estado Amazonas, al sur de Venezuela, en la zona fronteriza con Colombia y Brasil, informó este viernes el comandante estratégico operacional Domingo Hernández Lárez.
En la operación, los militares hallaron 660 litros de gasolina, nueve motobombas, 15 alfombras, dos plantas eléctricas, 60 kilos de alimentos, 350 metros de mangueras de alta presión y otros equipos usados en actividades de extracción ilegal de oro.
El operativo se da una semana después de que el presidente Nicolás Maduro se reuniera en Caracas con Martin Von Hildebrand, secretario general de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), para coordinar esfuerzos en la protección de la Amazonía, región que comparten ocho países y que es considerada el bosque tropical más grande del planeta.
De acuerdo con la ONG ambientalista Provita, la Amazonía venezolana —que abarca los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro— es una de las zonas con mayor biodiversidad del país y concentra la población indígena más numerosa, con más de 2,3 millones de habitantes.











Me alegra que actúen, pero preocupa que la minería ilegal sigue creciendo cada día.
Esa zona es demasiado rica en naturaleza, deberían cuidarla como un tesoro mundial.
Al final siempre hay manos poderosas detrás de esos campamentos, deberían llegar más lejos.
Esos operativos deben ser constantes, no solo de vez en cuando para la prensa.
Bien hecho, porque esa minería ilegal está destruyendo la Amazonía sin control.
Aunque suene positivo, muchos sabemos que esos operativos se hacen para la foto. La FANB anuncia destrucción de equipos, pero al final la minería ilegal sigue creciendo como si nada.
La realidad es que detrás de cada campamento de esos hay mafias grandes, no es solo un grupito de gente. Mientras no se ataque a los que financian, cada vez que tumben uno, aparecerán tres más.
Esa minería ilegal es un cáncer en toda la Amazonía, no solo en Venezuela. Bien que la FANB lo desmonte, porque esos tigueres acaban con los ríos, contaminan con mercurio y dejan a las comunidades indígenas sin agua ni selva