La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) anunció este lunes el inicio de una “importante iniciativa” bautizada como ‘Proyecto Portero’, diseñada para fortalecer la cooperación con México en la lucha contra los cárteles que dominan el tráfico de drogas y armas en la región.
El plan se centra en un objetivo estratégico: los llamados “guardianes”, individuos que controlan los corredores de contrabando en la frontera suroeste y que resultan clave para el flujo de fentanilo, metanfetaminas y cocaína hacia Estados Unidos, así como para el movimiento de armas y millones de dólares en efectivo hacia México.
“Los guardianes son la columna vertebral del comando y control de los cárteles”, subrayó la DEA en un comunicado, al detallar que neutralizar estas figuras debilitaría de manera directa las operaciones de las organizaciones criminales.
Como parte del ‘Proyecto Portero’, se llevará a cabo un programa de capacitación e intercambio entre investigadores mexicanos, fuerzas del orden, fiscales, funcionarios de defensa y agencias de inteligencia estadounidenses, quienes trabajarán de manera conjunta durante varias semanas en un centro estratégico en la frontera.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, calificó la medida como “un primer paso audaz en una nueva era de control transfronterizo”.
“Planificaremos y operaremos codo a codo con nuestros socios mexicanos, utilizando todo el poder del Gobierno estadounidense. Este esfuerzo no se detendrá hasta desmantelar a estas organizaciones violentas”, aseguró.
El anuncio llega en medio de una relación marcada por altibajos entre Washington y Ciudad de México, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Aunque el mandatario republicano ha elogiado en varias ocasiones a la presidenta Claudia Sheinbaum, también ha lanzado duras críticas, asegurando que “los cárteles tienen un tremendo control sobre México”.
No obstante, ambos gobiernos han mostrado disposición de estrechar lazos en la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de fentanilo, una crisis que preocupa a Estados Unidos por su creciente impacto en la salud pública y la seguridad nacional.
Con el ‘Proyecto Portero’, DEA y México buscan enviar un mensaje conjunto: el combate a los cárteles ya no se limita a los capos visibles, sino que apunta directamente a quienes sostienen su estructura en la sombra.












los guardianes de frontera son los que más poder tienen ahí
ojalá y no se quede en teoría porque esa guerra es fuerte
eso suena grande pero los cárteles siempre buscan la vuelta