Estados Unidos aceptó el pedido de consultas de Brasil ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y ambas delegaciones se reunirán próximamente para discutir los aranceles del 50% impuestos por Washington, según una carta oficial enviada a la entidad multilateral.
Brasil había recurrido a principios de agosto a la OMC en respuesta a una de las sobretasas más altas aplicadas por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump. El mandatario justificó la medida alegando lo que considera una “caza de brujas” contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, procesado por una presunta intentona golpista.
“Estados Unidos acepta la solicitud de Brasil de entablar consultas. Quedamos a disposición para acordar con los funcionarios de la misión de su país una fecha mutuamente conveniente”, respondió la delegación de Washington en una misiva fechada el 15 de agosto y publicada en la página oficial de la OMC.
No obstante, la representación estadounidense advirtió que “algunas de las acciones mencionadas por Brasil constituyen cuestiones de seguridad nacional que no pueden ser objeto de resolución” en el marco de la OMC. El mecanismo de consultas es el paso inicial para buscar una solución negociada antes de avanzar hacia un proceso de arbitraje.
Trump ha insistido en que las políticas de Brasil representan una “amenaza inusual y extraordinaria” para Estados Unidos, y su gobierno abrió una investigación por presuntas “prácticas comerciales injustas” y “ataques” a empresas estadounidenses de redes sociales.
A diferencia de otros países sancionados con aranceles punitivos, Estados Unidos mantiene superávit comercial con Brasil.
Sin embargo, funcionarios cercanos a Trump han dejado entrever que el margen de negociación es limitado. “Estos aranceles son prácticamente definitivos”, declaró Jamieson Greer en una entrevista transmitida el domingo por CBS, en la que descartó la posibilidad de una reducción en “los próximos días”.











Trump nunca pierde oportunidad pa’ ponerle arancel a alguien
Ese 50% pa’ Brasil duele como tumba de cañón
Estados Unidos y Brasil metiendo mano en la OMC