República Dominicana.- El precio del pollo revela mucho más que una coyuntura de mercado: expone la fragilidad de la planificación agropecuaria, la improvisación en la gestión pública y la desconexión entre las cifras oficiales y la realidad popular. El pollo, convertido en “estadista”, ya dice más de la economía que cualquier informe del Banco Central.
El director de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, desafió a Leonel Fernández a recorrer mercados para comprobar que el precio de la libra de pollo no está a como denunció el exmandatario. Según Alcántara, esas cifras son “infundadas” y responden a maniobras políticas para “sacar ventaja”.
Mientras tanto, Luis Abinader le puso sazón al debate invitando a Fernández a discutir el tema en la FAO… con pasaje pago, viáticos incluidos y hasta guantes de boxeo. Sí, en serio: el Presidente convirtió el precio del pollo en espectáculo, con ring diplomático incluido.
El libreto oficial asegura que la carne blanca está estable gracias a medidas de previsión. Pero vaya usted a Cristo Rey o al ensanche La Fe y encontrará otra película: polleras vendiendo a 90 y 95 pesos la libra, comerciantes recibiendo menos de la mitad del suministro habitual y amas de casa estirando el presupuesto hasta donde ya no se puede.
En los mercados, los consumidores no discuten estadísticas de la FAO; discuten si compran pollo o si mejor lo sustituyen con huevo…
Los economistas advierten que la raíz del problema está en la falta de planificación: menos pollitos incubados, menos libras en el mercado y más mortandad por calor. Resultado: el precio sube y la gente sigue comprando porque, guste o no, el pollo es la proteína del pobre.
En medio de todo, la pregunta pica: ¿de verdad estamos mejor que en 2012 porque el salario mínimo pasó de 9,500 a 27,000? Porque si con esos 27 mil hay que sudar para comprar un pollo, entonces el famoso “Pollo Index” se parece más a un chiste cruel que a una política económica.
Así que mientras Alcántara reta a Leonel y Abinader lo invita a la FAO, en los barrios el dilema sigue siendo el mismo: ¿cuánto rinde hoy la libra de pollo en la mesa del dominicano? La respuesta no necesita FAO, ni debate, ni show mediático. Basta con pasar por cualquier mercado del país.














Los debates en la FAO no llenan la nevera, lo que hace falta es planificación real.
Ese “Pollo Index” da risa, pero la realidad es que la gente pasa trabajo para comer.
El pollo debería ser la comida más accesible y se está volviendo un lujo.
Los políticos discuten, pero en los colmados el precio sube cada semana.
Con casi cien pesos la libra de pollo, ya uno no sabe qué cocinar en la casa.
El problema es de planificación, no de discursos; si no incuban pollitos suficientes, no habrá carne para nadie.
En mi barrio ya la gente compra huevo porque el pollo está inalcanzable, y dicen que “todo está controlado”.
El pollo refleja la realidad del pueblo, no los números bonitos que presenta el Banco Central.
Eso de invitar a Leonel a la FAO es un relajo, la gente lo que quiere es pollo barato en la mesa, no show político.
Uno va al colmado y se da cuenta que la libra de pollo no baja de 90 pesos, por más que el Gobierno diga lo contrario.
Entre pollo y huevo, ya uno está pensando en mangú pelao
Prometieron control y lo que hay es calor y mortandad
¿Planificación? Eso se perdió hace rato
El Pollo Index dice que estamos en olla
Más show que solución, esto parece un circo con FAO y todo
La proteína del pobre se volvió un lujo
95 la libra y dizque que está estable ¿en qué país?
Eddy Alcántara que vaya a la Duarte pa’ que vea la realidad
Abinader y Leonel discutiendo y uno comiendo huevo
El pollo está más caro que un filete de lujo