El gobierno de Estados Unidos lanzó este jueves una alerta máxima dirigida a sus ciudadanos y residentes, instándolos a no viajar ni permanecer en Venezuela debido a los riesgos de detención ilegal, tortura, terrorismo, secuestro, prácticas policiales abusivas, delitos violentos y disturbios civiles, según un comunicado oficial de la embajada estadounidense acreditada para ese territorio.
Las autoridades norteamericanas también solicitaron que, en caso de conocerse sobre algún ciudadano estadounidense detenido en Venezuela, se notifique de inmediato al correo oficial de la embajada.
La advertencia llega en medio de un incremento de hostilidades entre Caracas y Washington, marcado por acusaciones cruzadas y amenazas militares.
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, afirmó este jueves en redes sociales que EE.UU. “quiere forzar un cambio de régimen en Venezuela, destruir la Constitución y reemplazarla por una Carta Magna neoliberal al servicio de los imperios”. Padrino aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) defenderá “cada centímetro” del territorio, espacio aéreo y marítimo venezolano.
Un día antes, el ministro había advertido a Estados Unidos que “no se atreva a poner una mano en Venezuela”, advirtiendo que cualquier ataque sería una “agresión contra toda Latinoamérica”. Además, acusó a Washington de inventar pruebas al señalar que Caracas supuestamente almacena drogas en instalaciones militares, lo que calificó como “odio” del secretario de Estado Marco Rubio.
Las tensiones aumentaron luego de que Rubio declarara, el 14 de agosto, que la administración de Trump confrontará a los carteles que amenacen la seguridad de EE.UU., citando al Cartel de los Soles, presuntamente dirigido por el presidente Nicolás Maduro.
En esa misma línea, el director de la DEA, Terry Cole, acusó este jueves al gobierno venezolano de colaborar con guerrillas colombianas del ELN para trasladar “cantidades récord de cocaína” hacia carteles mexicanos con destino final en Estados Unidos. Cole sostuvo que “Venezuela se ha convertido en un estado narcoterrorista”, operando junto con el ELN y las FARC para inundar de drogas al mercado estadounidense.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó el martes que Washington está dispuesto a “usar todo su poder” para frenar el flujo de drogas, lo que incluye considerar el despliegue de buques y tropas en el Caribe, próximos a las costas venezolanas.
Desde Caracas, las autoridades chavistas respondieron que estas amenazas demuestran la “falta de credibilidad” de Estados Unidos y advirtieron que sus acciones ponen en riesgo la estabilidad regional.













Eso de detención ilegal y tortura asusta demasiado
Mejor quedarse fuera y no buscar lío con Maduro
Coño, parece que viajar pa’ allá es puro riesgo