El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó este jueves que ocho policías murieron y otros ocho resultaron heridos luego del derribo de un helicóptero de las fuerzas de seguridad en el municipio de Amalfi, departamento de Antioquia.
La aeronave se dirigía a una operación de erradicación de cultivos ilícitos, cuyo objetivo era desmontar sembradíos de hoja de coca en una zona marcada por la fuerte presencia de grupos armados ilegales.
De acuerdo con Petro, la acción fue responsabilidad del Frente 36 del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Reportes de la prensa local señalan que el ataque habría sido ejecutado con un dron cargado de explosivos que impactó al helicóptero.
El hecho constituye uno de los golpes más graves recientes contra las fuerzas de seguridad colombianas en el marco de la lucha contra el narcotráfico y la violencia armada en el país.









Dron con explosivo… la guerra ahora está a otro nivel
Qué dolor pa’ los familiares de esos ocho oficiales
Coño, eso fue un golpe heavy pa’ la policía