El anuncio del presidente Donald Trump sobre la revisión de más de 55 millones de visas estadounidenses ha generado preocupación a nivel mundial, especialmente en países con alta demanda de este documento, como República Dominicana.
Para responder inquietudes, Natalia Molano, vocera del Departamento de Estado de EE. UU., explicó que el proceso abarcará todos los visados vigentes, sin importar su tipo ni el país de origen de los solicitantes. La revisión busca identificar infracciones que podrían derivar en cancelaciones de visas e incluso deportaciones.
Molano aclaró que la verificación es continua y permanente: los titulares de visas pueden ser evaluados antes, durante y después de recibir el documento. En caso de detectarse actividades ilegales, vínculos con terrorismo o violaciones migratorias, el Departamento no dudará en revocar la visa.
Sobre la notificación a los afectados, la funcionaria indicó que no siempre es obligatoria, aunque en casos prácticos, como el de estudiantes internacionales, sí se informa al Departamento de Seguridad Nacional, lo que puede terminar en la pérdida de estatus migratorio.
La medida refuerza la línea dura de Trump en materia migratoria, consolidando un proceso de control que, según Washington, busca garantizar la seguridad nacional y proteger a las comunidades estadounidenses.












