La Unión Europea respondió con firmeza a las amenazas de Donald Trump, asegurando que tiene el “derecho soberano” de regular la tecnología dentro de su territorio. El presidente estadounidense había acusado a varios países y organizaciones de discriminar a las empresas de Silicon Valley con impuestos y normativas digitales.
Trump advirtió que, si no se eliminan esas “medidas discriminatorias”, podría imponer nuevos aranceles a los productos europeos e incluso restringir la exportación de tecnología y semiconductores.
Desde Bruselas, la Comisión Europea rechazó las acusaciones y defendió leyes como el Reglamento de Mercados Digitales (DMA) y el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), destinadas —según afirmó— a garantizar la competencia justa y la protección de los usuarios. “Es un derecho soberano de la UE y de sus Estados miembros regular las actividades económicas de acuerdo con nuestros valores democráticos”, sostuvo la portavoz Paula Pinho.
El choque revive tensiones comerciales justo cuando Washington y sus aliados buscan mantener una relación estable frente a la competencia de China en el sector tecnológico.











