Guyana acudirá a las urnas este lunes en unas elecciones generales decisivas, marcadas por la disputa territorial con Venezuela por la región del Esequibo, un territorio rico en petróleo y minerales que representa dos tercios del país.
De los 850,000 habitantes, unos 750,000 están convocados a votar en unos comicios legislativos que, por sistema, también definen la presidencia. El actual mandatario, Irfaan Ali, buscará la reelección frente al opositor Aubrey Nortony al empresario Azruddin Mohamed, quienes se perfilan como sus principales rivales.
El ganador tendrá la tarea de administrar las enormes reservas petroleras que han convertido a Guyana en el país con mayor crecimiento económico de América Latina, aunque la riqueza aún no se traduce en mejoras palpables para toda la población.
Ali centra su campaña en los logros de su gestión y en la defensa de la soberanía frente a Venezuela, que reclama desde hace más de un siglo el Esequibo. Norton, por su parte, acusa al oficialismo de corrupción y de no contener el alza en el costo de vida, mientras Mohamed se presenta como alternativa al histórico bipartidismo, pese a cargar con sanciones estadounidenses.
El resultado será seguido de cerca por Washington, que respalda a Georgetown en su disputa fronteriza, mientras la tensión con Caracas sigue escalando en la Corte Internacional de Justicia y en la arena diplomática.












De 850 mil personas, 750 mil van a decidir quién manda
Ese territorio tiene petróleo y minerales, por eso todos quieren su tajada
Guyana se va a elecciones y la tensión ta dura por el Esequibo
Votar en medio de la sombra del Esequibo es un recordatorio de que la política y la geopolítica están siempre entrelazadas y que los ciudadanos deben tomar decisiones conscientes de los riesgos y desafíos
El Esequibo no es solo un tema de límites sino de recursos y soberanía y mientras Guyana vota queda claro que cada resultado electoral tendrá repercusiones en esta disputa histórica
Las elecciones bajo estas circunstancias muestran la madurez democrática de un país que sigue adelante a pesar de tensiones internacionales que podrían cambiarlo todo
Es triste ver cómo un territorio en disputa puede generar incertidumbre para los votantes y poner en duda si sus decisiones electorales tendrán impacto real en la resolución del conflicto
La política en Guyana no se hace en un vacío y el conflicto por el Esequibo evidencia que los líderes deben lidiar con presiones externas además de los problemas internos del país
Mientras la gente decide su futuro en las urnas la tensión con Venezuela por el Esequibo sigue ahí y eso podría influir en las promesas y estrategias de los candidatos
Votar bajo la sombra de un conflicto internacional es un recordatorio de que Guyana no puede ignorar su posición geopolítica y que cada elección tiene implicaciones mucho más allá de lo interno
El conflicto por el Esequibo demuestra que las fronteras no son solo líneas en un mapa sino temas que marcan la política y la vida de los ciudadanos incluso en momentos electorales
Es impresionante cómo un país puede avanzar en elecciones mientras una disputa histórica como la del Esequibo sigue afectando la estabilidad y la confianza de su pueblo en el futuro
Guyana votando mientras el conflicto del Esequibo sigue latente muestra que la política interna no puede separarse de los problemas territoriales y que las tensiones internacionales pesan sobre cada decisión