República Dominicana.- El 4% para la educación, aquel triunfo ciudadano que prometía transformar el sistema, hoy se desangra en manos de contratistas privilegiados y funcionarios que operan con la misma lógica de saqueo de siempre.
Lo que debía ser inversión para garantizar aulas dignas, seguridad y calidad, terminó convertido en una red de contratos inflados, pagos sin obras y facturas que no se corresponden con la realidad.
Más de 70 millones de pesos salieron de las arcas del Estado por conceptos que nunca llegaron a las escuelas: impermeabilizaciones inexistentes, abanicos industriales que nunca se instalaron, reparaciones que solo existen en papeles. Mientras tanto, los estudiantes siguen tomando clases en aulas con filtraciones, pupitres rotos y sin ventilación.
El Ministerio de Educación, que debía ser garante, se transformó en cómplice al pagar sin supervisar. La Contraloría y la Cámara de Cuentas miraron hacia otro lado, como si auditar significara sellar el robo con su aprobación. Cada firma estampada en esos contratos es un acto de impunidad legalizada.
El problema no es la falta de recursos, sino la corrupción que devora cada centavo. No se trata de errores administrativos, sino de un sistema que funciona para enriquecer a unos pocos a costa de la educación pública. El 4% que en 2012 fue símbolo de esperanza, hoy es sinónimo de negocio.
La querella presentada por ADOCCO contra el exministro Ángel Hernández por presunto lavado de activos es solo el primer paso en un caso que promete destapar irregularidades. Se requiere una investigación detallada que rastree los fondos, determine responsabilidades de los funcionarios y verifique la ejecución de los contratos.
De lo contrario, los estudiantes seguirán mojándose en aulas fantasmas, y el 4% seguirá siendo la piñata más grande de la historia reciente.















No que el 4% iba a ser la salvación de la educación? Parece que fue la salvación, pero de los bolsillos de unos cuantos vivos
El Ministerio de Educación debería ser el corazón del futuro del país, pero si lo convierten en piñata de corrupción, lo que están rompiendo son los sueños de los estudiantes.
Esto no sorprende, la educación siempre ha sido usada como caja chica para campañas políticas y favores. La piñata la disfrutan unos pocos, pero los palos le caen a los muchachos en las aulas.
La corrupción en Educación es doblemente criminal, porque roba dinero y también oportunidades de aprendizaje. Eso es hipotecar el futuro de la nación.
Dicen ‘la piñata de la corrupción’ y no mienten, cada gobierno mete la mano, reparte contratos inflados y luego los estudiantes siguen sin butacas.
Lo peor es que el pueblo defendió ese 4 en las calles y los políticos lo convirtieron en negocio privado burlándose de todo el sacrificio social
Se cansaron de decir que invertirían en calidad y lo único que vemos es corrupción en cantidad el dinero del 4 no llega a ningún estudiante
Las aulas siguen calientes como hornos sin ventiladores y el 4% solo se siente en los bolsillos de los funcionarios que viven estrenando jeepetas
Hablan de transparencia en educación pero los informes nunca cuadran parece que el presupuesto se evapora en la misma oficina donde lo aprueban
El 4% fue un sacrificio ciudadano y ahora lo usan como si fuera lotería repartiendo millones entre amigos mientras las escuelas se caen a pedazos
Ese 4 que pintaron como triunfo histórico se convirtió en el robo más descarado de la historia reciente los estudiantes siguen en ruinas y ellos en villas
La corrupción en educación no es error administrativo es un negocio bien montado donde cada firma garantiza impunidad y millones para unos cuantos
El 4 fue lucha del pueblo y ahora es botín de contratistas que cobran por obras fantasmas mientras la educación sigue estancada en el mismo atraso
Ese dinero que debía ser esperanza de escuelas dignas hoy es una caja chica para funcionarios que hablan de calidad mientras los niños se mojan en clases
El 4 por ciento terminó siendo el 4 por ciento de los políticos porque en las aulas no hay abanicos ni pupitres pero sí contratos millonarios inflados
Aquí el problema no es cuarto, es que no hay vergüenza. Esa gente debería estar tras las rejas ya.
Se llenan la boca hablando de “avance” y los niños estudiando en el piso. ¡Qué país este!
Eso es una burla nacional. Robarse el dinero de la educación debería ser cadena perpetua.
Con razón las escuelas están cayéndose a pedazos, todo el dinero se lo lamben los mismos políticos.
Se fajó el pueblo pa’ conseguir ese 4%, ¿y pa’ qué? Pa’ que un grupito lo robe. Qué maldito relajo.