El gasoducto Fuerza de Siberia 2, que transportará gas ruso a China, podría afectar directamente los planes del presidente estadounidense Donald Trump de convertir a EE. UU. en el mayor proveedor energético global, según reporta Bloomberg.
El proyecto permitirá a China recibir más de 40 millones de toneladas de gas natural licuado (GNL) al año, lo que representa más de la mitad de las importaciones de este recurso que recibió el país asiático en 2024. Analistas advierten que esto podría reducir el papel del GNL estadounidense en el mercado chino y afectar futuros proyectos de exportación de EE. UU.
Actualmente, los compradores chinos llevan más de seis meses sin importar GNL estadounidense, en un intento de reducir su dependencia energética de Estados Unidos.
Fuerza de Siberia 2 conectará Siberia occidental con China a través de un gasoducto de unos 6.700 km de longitud, con capacidad para transportar 50.000 millones de metros cúbicos al año desde yacimientos árticos rusos. Su ramificación, conocida como Unión-Oriente, atravesará Mongolia y se acordó en 2023.
Expertos destacan que este megaproyecto histórico busca garantizar la seguridad energética de China y marcar un giro significativo en la geopolítica del GNL.










Eso es un golpe directo pa’ los planes de USA de ser el papá del gas.
China va a tener gas pa’ rato y más barato.
Putin y Xi siguen jugando al ajedrez mientras Trump quiere meter ficha en el negocio