El devastador terremoto de magnitud 6 que sacudió el este de Afganistán el pasado domingo ha dejado más de 2,200 muertos y cerca de 4,000 heridos, según la última actualización del gobierno talibán. El sismo, considerado el más mortífero en la historia reciente del país, afectó sobre todo a la provincia de Kunar, en la frontera con Pakistán.
Las aldeas de la zona montañosa quedaron prácticamente arrasadas, con unas 7,000 viviendas destruidas en Kunar, Laghman y Nangarhar. A pesar de los esfuerzos de rescate, la ayuda tarda en llegar debido a derrumbes y deslizamientos de tierra que bloquean los accesos.
Los sobrevivientes claman por asistencia urgente. “Necesitamos carpas, agua, comida y medicinas”, dijo Zahir Jan Safi, un agricultor de 48 años cuyo pueblo, Mazar Dara, quedó en ruinas.
Organismos internacionales advierten que el desastre ocurre en un momento crítico, ya que Afganistán enfrenta una fuerte reducción en la ayuda internacional, lo que complica aún más la respuesta humanitaria.













positivo que los equipos de rescate estén intentando llegar pese a las dificultades
es impactante ver tantas vidas perdidas y aldeas destruidas en afganistán
qué tragedia tan grande dios proteja a los afectados