Después de más de ocho décadas de espera, Bogotá comienza a ver realidad el sueño de contar con su propio sistema de metro. El primero de los 30 trenes destinados a la línea 1 llegó esta semana al puerto de Cartagena, procedente de China, marcando un hito histórico para la capital colombiana.
El proyecto no solo transformará la movilidad de la ciudad, sino que también refleja el creciente peso de China en la infraestructura estratégica de Colombia. La construcción y operación del metro están en manos de empresas chinas, y los trenes —completamente automatizados— exhiben la tecnología que Pekín busca expandir en la región.
Colombia, que se unió oficialmente en 2024 a la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, ya ha entregado a compañías chinas la ejecución de proyectos clave. Ahora, con la línea 1 del metro prevista para entrar en servicio en marzo de 2028, el país se convierte en vitrina para nuevas inversiones y proyectos impulsados por el gigante asiático.
“Hoy se cumple un sueño esperado por 83 años. La llegada del primer tren es un paso histórico para todos los bogotanos”, afirmó Yang Qiwu, director del proyecto.
Mientras tanto, ya se proyectan nuevas líneas para ampliar el sistema, consolidando la huella de China en uno de los proyectos más emblemáticos de Colombia.













Más allá de quién lo construya, lo importante es que funcione y le cambie la vida a la gente.
Ojalá no se quede en promesas como tantas obras que nunca terminan. El pueblo merece resultados.
Esto es histórico, el tráfico en Bogotá necesita un respiro urgente, y el metro puede ser la solución.
Que bueno por la ciudad, pero me preocupa tanta dependencia de China en proyectos tan grandes.
Al fin Bogotá va a tener metro, 83 años de espera es demasiado. Ojalá lo terminen a tiempo.